dijous, 5 de desembre del 2013

05/12/13. Aníbal Malvar. La UE y EEUU nos llaman fascistas. Falangisme, nacionalcatolicisme, franquisme sociològic monarquia bananera hereva directa del franquisme, Dictadura franquista i Monarquia franquista, atado y bien atado...


Benvolguts,

En aquest Bloc de Reflexions hem parlat molt sovint dels mals que el franquisme ens va produir. Hem parlat del falangisme, del nacionalcatolicisme i de totes les altres desgràcies del régimen. Hem parlat del franquisme amb Franco i del franquisme sense Franco, hem parlat del franquisme sociològic i de la monarquia bananera hereva directa del franquisme, hem parlat de la Dictadura franquista i de la Monarquia franquista. Hem parlat de fatxes quan potser no tothom s’atrevia a parlar-ne. En aquest moment sembla que el panorama s’està aclarint i que tothom torna a utilitzar els termes que durant molt de temps el franquisme atado y bien atado ha amagat...

L’ambient es comença a aclarir a l’España profunda, a la caverna. I aquest ambient apareix en les escletxes entre dos improperis contra Catalunya. O sigui quan els mitjans de comunicació de la caverna: diaris (La Vanguardia, El Periódico, La Razón, El Mundo) i televisions “afectas” (13TV i Intereconomia) no diuen mal de Catalunya i del seu procés cap a la independència que els fa de pantalla, surten les notícies sobre Espanya=Feixisme.

Ho diuen els articulistes de motu propio, o comentant els diaris i reportatges estrangers.

Ahir varem publicar un molt bon article del professor Vicenç Navarro de títol  El resurgimiento del fascismo en España. També ahir varem publicar una entrevista amb un eurodiputat de CiU : 'La UE veu que Espanya torna a models totalitaris' (com si des de fa 80 anys no haguéssim estat immersos en la voràgine totalitària feixista-nazi-franquista-falangista). Abans d’ahir varem comentar l’article de Juan José Téllez Esa España es una mierda. I també el de Jaume Grau España no es un estado.

En Vicenç Navarro explica que quan en Samaranch va anar als USA pels Jocs d’Atlanta el New York Times el va saludar com “el delegado de deportes del régimen fascista liderado por el General Franco”.

Com que els governs espanyols del PSOE o del PP no han volgut mai condemnar el règim franquista, com que aquests governants no han volgut mai reconèixer que ells varen assassinar el president Companys, com que Espanya està encara plena de signes feixistes, noms de carrers com Millan Astray o Joseantonio i estàtues eqüestres del Caudillo de España por la gracia de Diós, com que l’Església mai no ha condemnat l’Alzamiento ni el règim franquista que ells mateixos varen ajudar a crear,

 arriba un moment que tot això fa un paquet prou gros com perquè els diaris espanyols i estrangers comencin a parlar-ne sense embuts...
 
Avui comentem un article d’Aníbal Malvar al Público, en mitja conya. Usa amb segona intenció tots els mots o frases imaginables:

·       Nos acaban de llamar fachas a los españoles desde los dos lados del Atlántico,

·       no son indignados peligrosos, ni ex novias de Noam Chomsky,

·       nuestro ejemplar país,

·       desinformados periodistas yanquis,

·       Fue el comisario de derechos humanos del Consejo de Europa, Nils Muiznieks, en un inoportuno arrebato de eficiencia europea, que se leyó la Ley de Seguridad Ciudadana que prepara nuestro adorado líderMariano Rajoy, arropado por algunas de las más preclaras mentes de nuestro país y del redondo Orbe,

·       una vez que se leyó la ley de estos demócratas preclaros de la españolidad, el comisario Muiznieks, quien nos llamó fachas en Bruselas, empezó a vociferar exabruptos impropios de un señor tan trajeado.

·       Y es que pisas un rincón de España, y es verdad que nuestro revival facha nos está saliendo de maravilla,

·       Supongo que Florentino desconocía hasta ahora el significado de una cruz gamada,

·       y se acaba de dar cuenta de que estos 250 Ultra-Sur son neonazis, y podrán volver a vitorear a Mouriño agitando sus cruces gamadas en el fondo sur del Santiago Bernabéu (que también era fascista)

·        Incluso el astuto Mariano Rajoy no se ha dado cuenta hasta ayer de que algunos de sus más íntimos de siempre también eran, y son, un poco ultrafachas. O neofachas, si queremos ser más finos.

·       Como si un buen fascista no pudiera explicarle a un tribunal de derechos humanos europeo lo que es justicia y lo que es rojerío mariconil. Aquellos tiempos de “extraordinaria placidez”Nota!”

I ara el Rajoy que sense saber anglès s’atreveix a explicar al britànics com els escocesos se n’aniran a l’infern, a les calderes d’en Pere Botero, la resposta en roda de prensa a Lituània  sobre què en pensaba de que la Generalitat emprengués accions legals contra els que tilllen de nazis als catalans ha sigut: “Si pretenen multar a qui sigui per tenir una determinada posició i, més en aquest cas que coincideix amb la de la immensa majoría, no puc dir altra cosa que és un disbarat i que espero que tot això quedi en no res”

I ara l’article:

La UE y EEUU nos llaman fascistas

Aníbal Malvar en Público

el 4 diciembre, 2013 en Derechos, Historia, Libertades, Memoria, Política, Sociedad
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OPINIÓN

Nos acaban de llamar fachas a los españoles desde los dos lados del Atlántico. Y los que nos acaban de llamar fachas en Bruselas y en Nueva York no son indignados peligrosos ni ex novias de Noam Chomsky. Uno es el diario conservador The Wall Street Journal. Su más reciente reportaje de actualidad sobre nuestro ejemplar país se titula El legado de Franco resuena en España [Franco's Legacy Rattles Spain]. El reportaje no tiene desperdicio. Nos resume bien. Los reporteros conservadores estadounidenses describen a nuestros “jóvenes activistas de PP” [así les llaman en el bajo Manhattan a los de Nuevas Generaciones] divulgando en las redes sociales sus fotos en actos de exaltación del fascismo, e incluso abanderando simbología nazi. También cuentan estos desinformados periodistas yanquis que hay alcaldes del PP que protegen la memoria del franquismo con placas conmemorativas, nombres de calles, homenajes y estatuas. Y, como reporteros neoyorquinos que son, también muestran cierta extrañeza cuando relatan que es Argentina, y no la apacible Justicia de este apacible país, la que está investigando los crímenes del franquismo. Concluyen que en la base social de nuestro pequeño país también engorda el fascismo por el paro juvenil, como si ser joven y parado te convirtiera en fascista. Es un largo artículo que nos llama fachas, que nos advierte alarmado de que rebrota el franquismo en España. Que nos andemos con cuidado con lo que hacemos, en resumen, que si algo no se nos da bien a los españoles es escribir sin sangre inocente nuestra historia.

Pero ya anuncié arriba que nos miran mal desde los dos lados del Atlántico. También nos llamaron fachas ayer desde Bruselas. Y no fue un perroflauta. Ni un simple periodista. Ni un cineasta rojo laureado en Cannes. Ni un Bardem. Fue el comisario de derechos humanos del Consejo de Europa, Nils Muiznieks, quien nos llamó fachas en Bruselas. Resulta que este comisario, en un inoportuno arrebato de eficiencia europea, se leyó la Ley de Seguridad Ciudadana que prepara nuestro adorado líder, Mariano Rajoy, arropado por algunas de las más preclaras mentes de nuestro país y del redondo Orbe. Cual el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz. Y claro, una vez que se leyó la ley de estos demócratas preclaros de la españolidad, el comisario Muiznieks empezó a vociferar exabruptos impropios de un señor tan trajeado. El único de esos exabruptos que puede reproducir un periódico decente como este es: “¡Desproporcionado!”. Nuestra ley es desproporcionada, ha dicho el comisario. Una ley desproporcionada ya no es justa. Y se pregunta el comisario europeo “si son necesarias estas restricciones en una sociedad democrática [como la española]“. Es una manera fina, la elegida por Nils Muiznieks, de llamarle fachas y golpistas a los urdidores del borrador de esa ley. O sea, al gobierno de Rajoy.

Y es que pisas un rincón de España, y es verdad que nuestro revival facha nos está saliendo de maravilla, como explica The Wall Street Journal. Vámonos de la política al fútbol. Florentino Pérez acaba de desactivar el carnet de 250 miembros de Ultra-Sur, la pseudopeña madridista neonazi. Supongo que Florentino desconocía hasta ahora el significado de una cruz gamada, y se acaba de dar cuenta de que estos 250 Ultra-Sur son neonazis. Por eso ha adoptado tan precipitada como impopular decisión de desactivarles un carnet que les permitía entrar al Bernabéu para exaltar a Hitler. Otros 250 Ultra-Sur han pasado algún examen de democracia, sospecho, porque a estos Florentino no les ha arrebatado el carné y podrán volver a vitorear a Mouriño agitando sus cruces gamadas en el fondo sur del Santiago Bernabéu (que también era fascista).

Sorprende que tengan que venir periodistas americanos y comisarios europeos a advertirnos, al español corriente como Florentino o yo, de que los neonazis están en el fondo sur del Bernabéu, que pululan, polinizan y florecen entre nosotros, adueñándose de nuestro fútbol y nuestra democracia, que no sé qué es peor.

Incluso el astuto Mariano Rajoy no se ha dado cuenta hasta ayer de que algunos de sus más íntimos de siempre también eran, y son, un poco ultrafachas. O neofachas, si queremos ser más finos. Y se ha dado cuenta de repente porque ahora esos mismos neofachas van a por él. Este 6 de diciembre, día de la Constitución, a las cinco de la tarde y en la plaza madrileña de la República Argentina, arranca una manifestación de la derecha española para exigirle a Mariano Rajoy, de la ultraizquierda, que abandone el diálogo con ETA y que no cumpla los dictados jurídicos europeos sobre la doctrina Parot. Como si un buen fascista no pudiera explicarle a un tribunal de derechos humanos europeo lo que es justicia y lo que es rojerío mariconil. El sector duro del PP exige más dureza al gobierno del PP.

La manifestación convocada por la fundación (¿ex PP?) Denaes y por cuatro grandes asociaciones de víctimas del terrorismo va a ser un duro golpe para Rajoy, en caso de éxito. Me da morbo pensar quién se atreverá a ir. ¿LaLideresa? ¿Botella, que acaba de advertir de la fragmentación del PP? ¿El gran José María?Jaime Mayor Oreja va seguro, pero el vasco ya no puntúa. Pero bueno, lo dejo aquí. Para ilustrar el titular del Wall Street JournalEl legado de Franco resuena en España, la foto de Jaime Mayor Oreja no me viene demasiado mal. Incluso me viene bien. Apropiada, ¿no? ¡Aquellos tiempos de “extraordinaria placidez”Nota!

Aníbal Malvar

Nota: Explicació de la frase“extraordinaria placidez”, pronunciada el 2007 per Mayor Oreja:

Se pregunta el político vasco Mayor Oreja por qué tiene que condenar el franquismo "si muchas familias lo vivieron con naturalidad y tranquilidad". La situación era de "extraordinaria placidez", según Mayor Oreja. http://elpais.com/diario/2007/10/16/espana/1192485613_850215.html

 
Joan A. Forès
Reflexions

dimarts, 3 de desembre del 2013

03/11/13. Marc Guerrero: 'La UE veu que Espanya torna a models totalitaris'. L'estat espanyol actua com si fos al segle XIX, o com un estat imperialista. No és que hi hagi un conflicte amb el cas català, és que es comporten d'una manera que no s'accepta.


Benvolguts,

El pròleg i els comentaris a aquest article els he escrit en el correu anterior.

03.12.2013 

Autor/s: Josep Casulleras Nualart

Marc Guerrero: 'La UE veu que Espanya torna a models totalitaris'

Membre de l'executiva de CDC, ha estat reelegit vice-president dels liberal-demòcrates europeus · Està convençut que la UE i els EUA donaran suport al procés català 

El congrés del partit de l'Aliança dels Liberals i Demòcrates d'Europa (ALDE) ha reconegut aquest cap de setmana el dret de decidir dels catalans i de tots els pobles d'Europa. Això ha estat possible gràcies a una esmena que va introduir CDC --membre de la coalició-- en el manifest que es va aprovar. A més, el català Marc Guerrero, de l'executiva de CDC, fou reelegit vice-president del partit. En aquesta entrevista explica per què està convençut que tant la UE com els EUA donaran suport al procés català. 

—Què en diuen, del procés català, els vostres companys de l'Aliança dels Liberals i Demòcrates d'Europa?
—No entenen com pot ser que Espanya actuï com actua. Diuen que la cosa racional hauria estat que la part espanyola s'hagués assegut a la taula i hagués donat propostes alternatives per a conviure en un estat. No entenen com és que això no ha passat, i en canvi hi ha hagut les actituds contràries, com ara amenaces. Per això diuen que l'estat espanyol actua com si fos al segle XIX, o com un estat imperialista. I això és fora del marc europeu. Tenen problemes també amb el cas de Gibraltar. Tenen problemes amb tothom. No és que hi hagi un conflicte amb el cas català, és que es comporten d'una manera que no s'accepta.

—Com es comporten?

—A Europa es miren molt aquests dies l'avantprojecte de llei de seguretat ciutadana aprovat pel govern espanyol, que en molts punts ataca les llibertats individuals, els drets civils… El model espanyol, pel que veiem i pel que hem vist en aquest congrés, Europa se'l mira com un model que no correspon a una democràcia sòlida.

—Què n'opinen, a la UE, sobre aquesta llei de seguretat ciutadana?
—N'estan molt preocupats.
Veuen que l'estat espanyol torna a models intervencionistes, totalitaris, franquistes, que es redueixen les llibertats dels ciutadans, que s'hi fan declaracions fora de lloc en un marc democràtic, com les de l'ex-president Aznar, que vol posar a la presó el president Mas només perquè té intenció de convocar un referèndum; les declaracions de Vidal-Quadras dient que s'ha d'enviar la guàrdia civil i els tancs… Tot això crea una alarma molt gran a Europa, perquè no és propi d'un estat democràtic.

—De vegades, vist des de Catalunya, sembla que no hi hagi prou suport ni prou comprensió europea envers el procés català.
Hi ha el pes de l'Europa dels estats, i et trobes habitualment amb la solució fàcil de dir que això és un problema intern. Però aquests últims mesos hi ha hagut una evolució d'un corrent d'opinió que diu que allò que s'imposa a Europa és la democràcia. I qui faci costat a les opcions democràtiques, i el cas català n'és un exemple, serà a qui es donarà la raó quan arribi el moment de la pregunta, de la consulta i d'haver de prendre posició. Fins ara els hem demanat que es manifestessin sobre casos hipotètics. A Europa ens demanen que siguem clars i ens diuen que quan es posi el tema sobre la taula ells ja es pronunciaran.
Però no tinc cap dubte que al final la posició serà al costat dels valors democràtics.

—Fins ara la Comissió i alguns estats de la UE han esbandit el tema dient que era un afer intern espanyol.
Sí, però hi ha hagut una evolució. Fins i tot el president del parlament europeu, Martin Schulz, no va deixar de dir fa ben poc allò de 'ja us arreglareu vosaltres amb l'estat espanyol'; ens va dir que no li demanéssim que es pronunciés encara sobre una qüestió que li és incòmoda i per la qual rep moltes pressions. Aquesta neutralitat ja vol dir un canvi radical;
quan es mostren neutrals vol dir que hi ha molt a parlar.

—Creieu que quan hi hagi data i pregunta veurem un canvi en la posició de les institucions europees?

—Sí, crec que sí. No podem demanar a Europa que faci els deures per nosaltres. Com a país hem de fer els nostres deures i la nostra transició. En aquell moment serà quan haurem de demanar el suport dels demòcrates i d'Europa, que és la nostra referència i el nostre marc polític, i estic convençut que el tindrem.

—Però és l'Europa dels estats. Voleu dir que faran més cas de la voluntat de Catalunya de votar que no pas d'un estat espanyol que s'oposi al procés català?
Aquesta visió ja és la d'una Europa del passat. El debat de futur, i en les pròximes eleccions europees el veurem, és el d'una Europa més avançada, més democràtica, més moderna. Ja no és l'Europa dels estats clàssics, i això també es veu en les respostes que donen les institucions i els actors polítics europeus. En això sóc molt optimista. Ara hi ha un cert trencament, es va cap a un reconeixement de les democràcies, d'acceptació de les consultes, en què els actors polítics han de tenir sobirania i prendre posició. I els ciutadans han de poder decidir el seu futur. L'evolució també es veu en els partits polítics europeus. L'oportunitat que tenim d'escollir el nostre candidat a president de la comissió és única, és un fenomen nou. Potser no és el canvi més gran que voldríem, però és significatiu.

—La UE acabarà fent de mitjancera en el procés català?
Més aviat crec que garantirà que els ciutadans europeus catalans --perquè som ciutadans europeus-- tinguem els mateixos drets que els ciutadans europeus escocesos. No pot ser que per als ciutadans europeus hi hagi drets polítics diferents. Com pot ser que a Europa un ciutadà d'Escòcia pugui ser consultat i a Catalunya no? Això Europa no ho pot permetre. Tots els ciutadans europeus hem de tenir els mateixos drets polítics.

—Catalunya ha treballat prou les relacions internacionals perquè l'endemà de la independència sigui reconeguda?
Aquests últims mesos s'ha fet molta feina internacionalment, des del govern i des d'institucions diverses, que ens ha de permetre de tenir aquestes aliances. Sense aliats internacionals el procés és més complicat: al final serem independents si ho volem ser, però necessitem aliats que ens acomboïn.

—Quins són els més receptius?
Els països de l'Europa de l'est són molt més favorables en general, i també el món anglosaxó, com és el cas dels liberals-demòcrates. Amb això estic molt satisfet. Jo mateix, que sóc català, el fet que hagi estat elegit i amb un bon resultat, per part de cinquanta-cinc partits de tot Europa, demostra una confiança cap al cas català i és una mostra del nostre prestigi; altrament, no ens escollirien. És una actitud que demostra una confiança en Catalunya.

—I els Estats Units?
—S'hi poden mostrar a favor. Els països d'arrel anglosaxona són totalment partidaris al dret de decidir, a les llibertats dels ciutadans per a decidir el seu futur. No haurem de tenir-hi cap dificultat. De fet, les darreres declaracions del nou ambaixador, i dels anteriors, no són pas contràries, sinó que han estat respectuoses amb Catalunya i amb el procés català. Fins i tot ha estat dels països que més clarament s'han manifestat a l'expectativa, amb molta neutralitat.

—Sembla que una posició de neutralitat ja sigui una bona notícia.
—Abans hem de fer una consulta, que surti que sí, i després ja aniran prenent posició. Anem treballant aquesta dinàmica de fer veure als altres països com anirà, quins són els ritmes i que ho vagin paint; que no els arribi de sorpresa, els ho hem d'anar explicant metòdicament. Com més bé ho fem, millor ens anirà.

Josep Casulleras Nualart
 
Joan A. Forès
Reflexions

03/12/13. Vicenç Navarro. El resurgimiento del fascismo en España. El nacionalismo españolista era un nacionalismo extremo, de carácter racista (día de la raza), sumamente excluyente, que estaba basado en una visión imperial del Reino...


Benvolguts,

Un altre article del professor Navarro que també jo hauria volgut escriure!

De fet, en els meus apunts en parlo molt del feixisme en el que he viscut immers tota la vida. Parlo del franquisme sociològic que amara tots els espanyols votin el partit que votin o no en votin cap. I tinguin l’edat que tinguin. Parlo que fins tenint consciència del nacionalisme espanyol des de dintre, no ho hem vist amb tanta claredat com el professor Navarro!

Jo parlava del nacionalcatolicisme, com si fos un element col·lateral amb el franquisme, malgrat que en aquest article i també en els que vaig fer estudiant el grup franquista Asociación Católica de Propagandistas (ACNdeP), es veu que no era col·lateral sinó que formava part del nucli dur, del pinyol, del règim:

José Ibáñez Martín (Educación), Joaquín Ruiz-Giménez (Educación), Fernando María Castiella (Exteriores) y Federico Silva Muñoz (Obras Públicas). Alberto Martín Artajo fue el artífice del Concordato con la Santa Sede del año 1953 que rompió el aislamiento de España y supuso una extraordinaria plataforma para la Iglesia Católica en España. Se puede decir que desde el año 1936 hasta el 1957 el tono político de los consejos de ministros de Franco lo marca la ACNdeP bajo el liderazgo primero de Fernando Martín Sanchez y luego de Francisco Guijarro y Alberto Martín Artajo.


Fins ara en parlàvem però no amb la força que en parla el professor Navarro!

Avui presento l’article del professor Navarro i demà us comentaré l’entrevista que Josep Casulleres va fer ahir a Marc Guerrero membre del CDC i vice-president dels liberal-demòcrates europeus i que porta per títol: 'La UE veu que Espanya torna a models totalitaris'. Segons en Marc Guerrero Europa torna a considerar el feixisme del franquisme. Segurament que Europa, que no va ajudar als americans a derrocar el règim franquista acabada la Segona Guerra Mundial, havia volgut oblidar el franquisme abans, durant i després del 1945. Si no ho haguessin volgut oblidar haurien vigilat, per exemple, on anaven a parar els ajuts de la UE a Espanya i se n’haurien adonat dels nyap dels règims, de l’economia, de la pobresa, de la desigualtat, de les trampes, de l’opressió nacionalcatòloca, que els imperialistes castellans han fet en el seu “cortijo”, una monarquia bananera que anomenen España i de la que nosaltres que no ens hi identifiquem en absolut malgrat que n’hem sigut còmplices i víctimes volem sortir-ne tant aviat com puguem. Sobretot si Europa se n’adona de l’esperit trampós de matriu castellana del règim franquista, que hem estat aguantant durant 40 anys de dictadura franquista i els altres 40 de monarquia franquista por la gracia de dios, i que ells no han volgut veure. I a veure si tal com diu en Marc Guerrero, Europa ens dona una empenteta!

 

El resurgimiento del fascismo en España

Vicenç Navarro en Público

el 3 diciembre, 2013 en Derechos, Economía, Libertades, Política, Sociedad


OPINIÓN

Uno de los mitos que ha promovido la estructura de poder centrado en el estado español es que la dictadura que existió en España desde 1939 a 1978 fue un régimen autoritario pero no totalitario, distinción desarrollada por el politólogo Juan Linz, que ha tenido una gran influencia en la cultura politológica del mundo académico español, desde el que se ha extendido a los establishments políticos y mediáticos del país. Este autor dividió los regímenes dictatoriales en regímenes totalitarios, que promovían una ideología totalizante que intentaba cambiar la sociedad y a los individuos que vivían en ella, tal como -según Linz- lo hacían los regímenes comunistas, y en regímenes autoritarios, que eran regímenes que utilizaban el poder del estado para defender una estructura de poder mediante medios autoritarios, no democráticos, pero sin intentar cambiar la sociedad, careciendo de una ideología que la cohesionara y que intentara cambiarla. Según Linz, un ejemplo de ello fue el régimen liderado por el General Franco. Ni que decir tiene que los defensores y apologistas del régimen dictatorial español promovieron esta versión de lo que fue aquella dictadura, negando su carácter totalitario, portador y promotor de ideologías totalizantes.

Encuentro esta versión de lo que fue la dictadura profundamente apologética y propagandística, carente de credibilidad científica. Es importante señalar que España es uno de los pocos países en el que se conoce a aquella dictadura con el nombre de dictadura franquista. En la mayoría de países democráticos a esa dictadura, sin embargo, se la conocía y definía como fascista. Cuando, por ejemplo, el Sr. Samaranch fue a Atlanta, EEUU, para preparar los Juegos Olímpicos en aquella ciudad, el The New York Times se refirió a él como “el delegado de deportes del régimen fascista liderado por el General Franco”.

El término franquista, utilizado en España, conlleva la asunción de que aquella dictadura fue un régimen caudillista, es decir un régimen liderado por un caudillo cuyo objetivo era mantener el orden social del país, lo cual hacía utilizando medios autoritarios. En este esquema, desaparecido el dictador, desaparece la dictadura. Ahora bien, el régimen era mucho más que caudillista. La ideología que sostenía aquella dictadura era una ideología totalizante, que se reproducía predominantemente a través del estado y que sobrevivió al dictador y a la dictadura. Esta ideología fue el nacional-catolicismo, promovido por los aparatos ideológicos del estado, que afectaba a la totalidad de la sociedad y a los individuos que vivían en ella, invadiendo incluso las esferas más íntimas de la personalidad de los españoles, que incluían desde el comportamiento sexual, al idioma y cultura mediante los que el individuo debía expresarse. El régimen imponía toda una serie de normas de comportamiento y de pensamiento. En realidad, fue uno de los regímenes con una ideología más totalizante que hayan existido en Europa.

El nacionalismo españolista era un nacionalismo extremo, de carácter racista (el día nacional se llamaba el día de la raza), sumamente excluyente, que estaba basado en una visión imperial del Reino de España y con una concepción radial del estado, centrado en Madrid, la capital del Reino. España era la única nación del país y la más antigua de Europa y tenía una misión civilizadora. Otras concepciones de España eran reprimidas y eliminadas, definiéndoselas como anti España. Este nacionalismo españolista estaba intrínsecamente ligado al catolicismo clerical jerárquico español, que era parte del Estado español. No es que la Iglesia apoyara la dictadura; la Iglesia fue un componente claro de la dictadura, hecho que la jerarquía católica todavía hoy niega a pesar de la enorme evidencia de lo contrario. Los sacerdotes estaban pagados por el Estado y el dictador nombraba a sus obispos. La hipocresía de la Iglesia, negando esta realidad, alcanzaba niveles hiperbólicos.

Los aparatos apologéticos del Estado –incluso ahora, los existentes en la llamada época democrática- negaron las características de aquel estado, siendo la máxima expresión de este aparato el Diccionario Biográfico Español  promovido por nada menos que la Real Academia de la Historia, que une a su ausencia de rigor científico una desvergüenza antidemocrática. Un gran número de sus capítulos solo pueden definirse como meros panfletos ultraderechistas que en muchos países democráticos estarían prohibidos o serían ampliamente rechazados.

Aunque estos volúmenes alcanzan niveles extremos de reproducción de esa visión nacional-católica españolista, el hecho es que esa ideología impregna a grandes sectores de la sociedad española. Cuarenta años de dictadura, seguidos de treinta y cinco años de una democracia enormemente limitada y supervisada por la Monarquía y por el Ejército, han imposibilitado el cambio profundo de esta ideología, que la derecha española (que, en el abanico de opciones políticas europeo, encaja en la ultraderecha) y personalidades de la socialdemocracia española como José Bono y compañía (entre otros) sostienen.

Declaraciones recientes de dirigentes españolistas reproducen esta ideología. Ejemplos: El Sr. Aznar sostiene que “España es la nación más antigua de Europa”, el cardenal Rouco que “cuestionar la unidad de España es inmoral”, el Sr. Bono que “la grandeza de España se basa en su unidad” y un largo etcétera. En estas declaraciones, la unidad implica una visión excluyente de España que no admite otro tipo de Estado plurinacional que no sea el actual mononacional.

Esta visión está alcanzando un nivel asfixiante con las medidas represivas que el actual gobierno del PP está imponiendo como la de multar con 30.000 euros a lo que un policía –la mayoría de mentalidad de derechas- defina como un insulto a España, medida altamente represiva que recuerda a la dictadura. Es el reavivamiento del fascismo que nunca nos dejó.

Una última observación. Este sistema totalizante se reproduce también a través de los medios. Existe hoy una dictadura mediática –sí, una dictadura mediática- que no permite la diversidad ideológica que debería estar presente en una democracia. Un ejemplo de ello es que este artículo no sería aceptado para su publicación en ninguno de los cinco rotativos más importantes de España. De ahí que tenga que pedirle al lector que, independientemente de su acuerdo o desacuerdo con su contenido, lo distribuya ampliamente, por mera coherencia con su sensibilidad democrática.

Vicenç Navarro.

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra.

 
Joan A. Forès
Reflexions




 

 

02/12/13. Kepa Aulestia. Beneficios que supondría el logro de un Estado propio contando con que la independencia y sus condiciones serían asumidas por la Corona británica, el Banco de Inglaterra, la Unión Europea y la OTAN


Espejo escocés


Kepa Aulestia


La Vanguardia


el 3 diciembre, 2013 en Derechos, Internacional, Libertades, Política, Sociedad

OPINIÓN
La publicación del libro blanco, con el que el Gobierno autónomo de Escocia ha tratado de acotar el significado de la independencia propugnada por el nacionalismo de Alex Salmond, es la réplica soberanista a la sucesión de mensajes negativos sobre las consecuencias de una eventual secesión. El documento dibuja un horizonte voluntarista al realzar los beneficios que supondría el logro de un Estado propio contando siempre con que la independencia y sus condiciones serían asumidas por la Corona británica, el Banco de Inglaterra, la Unión Europea y la OTAN. El libro blanco opta por un diseño extraordinariamente medido de la independencia, basado en el esquema de despojarse de todos los inconvenientes que la dependencia respecto a un centro de poder superior comporta para Escocia, aunque manteniendo aquellos vínculos bilaterales que garanticen su pertenencia al mundo de la seguridad y el bienestar.
Se trata de un esquema lógico en tanto que ideal, y es comprensible que los dirigentes del nacionalismo escocés aspiren a un futuro a la carta. Más discutible parece que sea además realista, tanto en cuanto a la anuencia de aquellas instancias con las que Escocia debería pactar tan idílico escenario como en lo que respecta a los imponderables que pudiera suscitar el proceso independentista, por mucho que se pretenda “de terciopelo”. Incluso cabe dudar de que dicho esquema resulte justo y, en esa medida, legítimo.
El soberanismo que aflora en las sociedades desarrolladas parte de la convicción de que la pertenencia de una determinada comunidad a un Estado nación más amplio supone un perjuicio no sólo para el desarrollo de sus rasgos identitarios, sino especialmente para el progreso y bienestar de sus gentes. El soberanismo da por supuesto que un Estado propio reconocido como tal por aquel Estado del que se independiza y por sus socios internacionales podrá optimizar todo su potencial mejor que si continúa dependiendo de un centro de poder superior. En otras palabras, parte de la premisa de que la comunidad referida no debe nada a nadie; de que son los demás quienes están en deuda con sus inalienables ansias de libertad. En el caso escocés el discurso cuenta con la promesa de una explotación más ventajosa de los yacimientos de combustibles fósiles que se hallan en el subsuelo de sus dominios nacionales; promesa que constituye la clave de bóveda del proyecto independentista. En el caso catalán ha cobrado fuerza la fabulación del saqueo fiscal sobre sus ciudadanos y empresas por parte de Madrid, dramatizando el dato cierto del déficit financiero, mientras que en el caso vasco vamos tirando con el concierto a la espera de que algún día se actualicen como ganancias las cuentas del cupo y siempre en la creencia de que estamos haciendo un favor al resto de los españoles demorando nuestro desenganche del Estado constitucional.
A estas alturas resulta inútil tratar de devolver el debate sobre la independencia a la previa evaluación, entre histórica y moral, de las deudas contraídas. Pero es inevitable que la cuestión reaparezca una y otra vez en realidades plurales irreductibles a la uniformidad que presupone la sacralización del derecho a decidir. Y es inevitable que surja desde el momento en que, en un mundo interdependiente, la independencia sólo puede hacerse realidad de forma pactada. De hecho, el esquema de Salmond apunta a una soberanía en cierto modo compartida con las instituciones británicas y europeas. Aunque lo paradójico es que tras pactar con Londres la convocatoria de un referéndum sobre la independencia para septiembre del próximo año el ministro principal se muestre convencido de que el Reino Unido no admitiría en su seno una autonomía del calibre de la vasca o de la navarra que concediese a Escocia la potestad de recaudar –entre otros– los impuestos que cumplimentan las compañías extractoras de gas y petróleo para abonar a Londres el cupo correspondiente a los servicios que presta a los escoceses. Puede que Alex Salmond y su partido estén en lo cierto, y que el reino admita más fácilmente el referéndum de autodeterminación que la negociación de un estatus singular para Escocia dentro del Estado británico. Pero la Escocia institucional debería explorar otras posibilidades durante los nueve meses que distan de la jornada plebiscitaria. Porque a la luz del libro blanco del soberanismo escocés resulta incongruente que el referéndum anteceda al imprescindible pacto para continuar en la libra, con Su Majestad, en la UE y en la OTAN sin misiles.
 

03/12/13. Javier García Fernández. Un pacto para la reforma constitucional. El independentismo catalán ha sido promovido por una élite nacionalista. Se les ha hecho creer que con la independencia recobrarían los beneficios sociales...


Benvolguts,


Trobo que en els diaris espanyols hi ha una brutal, desmesurada i abundant acció de catedràtics de Dret Constitucional contra el desig d’independència de Catalunya i trobo poca acció per la nostra part per contrarestar aquest estat d’opinió que intenten fomentar!


L’articulista és del PSOE. Proposa un pacte PSOE-PP per contrarestar l’independentisme català. I explica la seva visió de l’independentisme català, o sigui pontifica des de Madrid el comportament sociològic dels catalans:


Hay mucha gente que está convencida de que el independentismo catalán ha sido promovido por una élite nacionalista con capacidad de destilar un discurso ideológico que se ha impuesto hegemónicamente en toda la sociedad. Si ese discurso ha calado es por un motivo: porque las clases medias y las clases populares están sufriendo el desmantelamiento del Estado social y se les ha hecho creer que con la independencia recobrarían los beneficios sociales que les ha arrebatado el Gobierno popular y… el de CiU.


Por eso una reforma constitucional que abarcara tanto el modelo territorial como el modelo social se convertiría en un instrumento potentísimo ante el independentismo.


Val a dir que el seu raonament, encara que sigui vist des del punt de vista imperialista, és molt més coherent que el del PSOE. 


Un pacto para la reforma constitucional


Javier García Fernández

El País


el 3 diciembre, 2013 en Derechos, Historia, Justicia, Libertades, Política, Sociedad, a por ellos…PrintFriendly and PDFImprimir

LA CUARTA PÁGINA

La modificación de la Carta Magna requiere el acuerdo de los dos grandes partidos españoles y con ella se debiera garantizar el nuevo modelo territorial y el Estado social, erosionado por la acción de este Gobierno

La respuesta estratégica del Gobierno y de los dos principales partidos españoles, el PP y el PSOE, ante la operación soberanista del nacionalismo catalán ha sido tan divergente que llama la atención e incita a alguna reflexión que vaya más allá del debate político inmediato. Ante el desafío independentista, el Gobierno ha respondido con un rechazo absoluto a cualquier cambio constitucional. El PSOE, por el contrario, en su Declaración de Granada del mes de julio, y en su reciente Conferencia Política, ofrece una salida federalista que conlleva, lógicamente, la reforma constitucional.

Que el Gobierno y el PP rechacen toda reforma constitucional se entiende por razones políticas inmediatas, pero no desde visiones estratégicas ni jurídicas. Se entiende que el Gobierno no desee una reforma formal de la Constitución porque materialmente ya la ha reformado cuanto ha querido. Al amparo de la mayoría absoluta que apoya al Gobierno, este ha producido una mutación constitucional de tal intensidad que la Constitución actual está cada vez más alejada de la que se aprobó en 1978. Porque mutación constitucional es dejar sin sustancia la cláusula del Estado social que contiene el artículo primero de la Constitución, lo que se debe a su vez a que se están quedando sin sustancia principalmente los artículos 27 (derecho a la educación), 37 (negociación colectiva), 43 (protección de la salud) y 50 (pensiones adecuadas).

La potestad legislativa de las Cortes Generales ha sufrido también una importante erosión ya que desde que se formó el actual Gobierno se han aprobado 49 leyes (14 orgánicas y 35 ordinarias) frente a 25 decretos leyes: por cada dos leyes se ha aprobado un decreto ley, a pesar de la exigencia de extraordinaria y urgente necesidad que lo convierte en una fuente excepcional. Y un órgano constitucional como el Consejo General del Poder Judicial, que necesariamente ha de tener 20 vocales más el presidente se ha transformado en un órgano con solo ocho Vocales dedicados en exclusiva a su función que es nada menos el gobierno del poder judicial. Además, está a punto de aprobarse un proyecto de ley orgánica que dificultaría el ejercicio de los derechos de manifestación y de reunión y se habla de una ley que limite el derecho de huelga. Afortunadamente, como son cambios legales o mediante la acción administrativa, esta mutación tiene de plazo el tiempo en que gobierne el PP, pero no por eso deja de tener efectos devastadores sobre la vida de los españoles.

Además, tampoco es totalmente cierto que el Partido Popular se niegue por completo a una reforma constitucional. Cuando en agosto de 2011 el presidente Rodríguez Zapatero ofreció a Rajoy una reforma constitucional que respondía a principios conservadores y no de la socialdemocracia clásica, el PP aceptó encantado.

Este planteamiento quietista del Gobierno es muy difícil de mantener. Las tensiones territoriales provenientes de Cataluña obligan a actuar en muchos ámbitos, entre ellos en el normativo. Además, como decía Hermann Heller en su Teoría del Estado, la Constitución es una forma abierta a través de la cual pasa la vida y esa forma abierta necesita una constante acomodación a la situación política de la sociedad. Igual que el Código Civil, una norma longeva, ha sido reformado constantemente, no es posible congelar la Constitución de un país porque provoca graves problemas de adaptación a la realidad social. Así lo han entendido muchos y muy prestigiosos especialistas en derecho público.

El PSOE, por su parte, ha dado una respuesta inteligente al soberanismo catalán al proponer una reforma en sentido federal. Es inteligente porque trata de parar las iniciativas independentistas y, al mismo tiempo, enderezar la zigzagueante política del PSC, que se remonta a los dos Gobiernos tripartitos. Pero la iniciativa socialista no está exenta de problemas. Por un lado, se ha dicho que nuestro Estado es cuasi-federal por lo que proponer un modelo federal es una iniciativa más retórica que real dado que los cambios no serían muy significativos. Por otro lado, se ha dicho que el federalismo nunca ha sido una doctrina valorada en España (ni siquiera entre los nacionalistas) por lo que su eficacia como objetivo político y electoral va a ser limitada. Todo eso es cierto, pero yo creo que hay que rebasar el nivel léxico y penetrar en la sustancia de la propuesta, que es la reforma del modelo autonómico para fijar una relación con Cataluña en un sentido más acorde a las tendencias políticas dominantes en la comunidad autónoma. En ese sentido, como propuesta de reforma territorial, llámese o no federal, la iniciativa del PSOE es interesante.

Pero el PSOE ya experimentó las consecuencias de imprimir un sesgo partidista a la reforma constitucional. Cuando este partido llevó a su programa electoral de 2004 una reforma constitucional y después la incorporó al discurso con que el candidato Zapatero solicitó la investidura del Congreso, algunos pensaron que había condenado al fracaso esa reforma, pues ningún partido de la oposición, salvo que haya sido consultado y haya aceptado la reforma, entrega un triunfo similar al Gobierno. Si añadimos que la reforma fue encomendada a dos organismos prestigiosos, pero sin poder de decisión, se entiende el fracaso definitivo.

A pesar de que el Gobierno y el partido que lo apoya no quieren emprender la reforma constitucional, y a pesar de que el PSOE parece incorporarla al futuro programa electoral, tal reforma es necesaria. Por eso parece imprescindible llegar a un pacto entre los dos partidos mayoritarios, con el fin de acordar una reforma constitucional; un pacto discreto, antes de que las elecciones legislativas estén más próximas, para que haya reforma consensuada sin que ninguno de los dos partidos la considere materia para la confrontación electoral.

¿Qué se debe pactar? Evidentemente, un nuevo modelo autonómico que supere los defectos del actual (en el Informe sobre España, de Santiago Muñoz Machado hay un excelente diagnóstico de los problemas del Estado autonómico y a esta obra nos remitimos) y que al mismo tiempo busque especiales instrumentos de cooperación con Cataluña, quizá por la vía de los hechos diferenciales que poseen algunas comunidades autónomas.

Pero la reforma constitucional tiene que abordar otro gran tema: la garantía del Estado social, para evitar las mutaciones constitucionales introducidas por el actual Gobierno. ¿Por qué debería interesar al PP pactar el reforzamiento de un modelo estatal que ahora está dinamitando? Porque la unidad de España no es solo territorial, también es social, a través de la cohesión de una sociedad que no tenga sobre su cabeza el riesgo de la pobreza. Y, además, porque los empresarios deberían ser los primeros interesados en que España conserve una sólida cohesión social. En definitiva, si se enarbola con entusiasmo la bandera de la unidad nacional, hay que enarbolarla con todas sus consecuencias, sabiendo que la cohesión social también integra la unidad nacional.

Además, por último, hay otro motivo para que el Partido Popular acepte pactar la garantía del Estado social. Hay mucha gente que está convencida de que el independentismo catalán ha sido promovido por una élite nacionalista con capacidad de destilar un discurso ideológico que se ha impuesto hegemónicamente en toda la sociedad. Si ese discurso ha calado es por un motivo: porque las clases medias y las clases populares están sufriendo el desmantelamiento del Estado social y se les ha hecho creer que con la independencia recobrarían los beneficios sociales que les ha arrebatado el Gobierno popular y… el de CiU. Por eso una reforma constitucional que abarcara tanto el modelo territorial como el modelo social se convertiría en un instrumento potentísimo ante el independentismo. Solo eso justifica el pacto constitucional.

Javier García Fernández es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Complutense de Madrid.

02/12/13. Carme Forcadell. "Si no ens pregunten allò que volem contestar no hi haurà procés" #ViaCatalana. Carme Forcadell ha presentat el llibre de la Via Catalana acompanyada de l'escriptora Patrícia Gabancho i l'actor Juanjo Puigcorbé


Benvolguts,
 D'aquesta compareixença de la presidenta de l'ANC crec que cal destacar-ne uns quants detalls:


·       Cal que l’Assemblea es manifesti sovint, per tal de mantenir el caliu i intentant que els polítics no fugin d’estudi...

·       Em sembla molt bé haver extrapolat el concepte de Via Catalana, usat per la cadena humana del darrer 11 de setembre a tota l’actuació posterior de l’ANC d’aquest any 2014. Ara en diuen haver metabolitzat el concepte de Via Catalana (que recorda el Via Fora!nota1) que ens pertany a tots i tots l’hem de projectar...

·       Una mesa on hi havia la presidenta Carme Forcadell acompanyada de la Patrícia Gabancho, nascuda i estudiada a la República Argentina i integrada des de l’any 1974 a Catalunya com exemple d’estranger integrat i sempre disposat a defensar Catalunya i Juanjo Puigcorbé, reconegut actor i director català manifestament independentista. Un bon repartiment!

·       I finalment la frase-concepte expressada per la Carme Forcadell. No es pot expressar amb menys mots el sentiment actual dels catalans quan veuen com els polítics se’n foten de la virollanota2:

"Si no ens pregunten allò que volem contestar no hi haurà procés" #ViaCatalana





I ara l’apunt del directe.cat
 
2 de desembre de 2013

"Si no ens pregunten allò que volem contestar no hi haurà procés" #ViaCatalana


Carme Forcadell ha presentat el llibre de la Via Catalana acompanyada de l'escriptora Patrícia Gabancho i l'actor Juanjo Puigcorbé


Barcelona (ACN).- La presidenta de l'ANC, Carme Forcadell, s'ha mostrat aquest dilluns convençuda que el president de la Generalitat anunciarà la pregunta abans d'acabar l'any i convocarà la consulta per al 2014. Durant la presentació del llibre de la Via Catalana a la llibreria Abacus, Forcadell ha advertit, però, que de la claredat de la pregunta depèn l'èxit del procés: "si no ens pregunten allò que volem contestar no hi haurà procés". 

Ara toca la independència

Acompanyada de l'escriptora Patricia Gabancho i de l'actor Juanjo Puigcorbé, Forcadell ha repassat les imatges de "l'èxit" de la Via Catalana i ha subratllat que encara hi ha un repte més important per als catalans: "la independència".
 
Nota1: "Via fora!" era el crit d'alarma de les Cròniques de Ramon Muntaner que narren com els catalans s'expandiren per tota la Mediterrània...
Nota2: —Riure's (o Fotre-se'n) de la virolla: prendre un assumpte amb despreocupació, no prestar-hi atenció o mirar-lo amb indiferència.


Joan A. Forès
Reflexions