Benvolguts,
El professor Navarro és un vell conegut d’aquest Bloc. Després
d’haver llegit les primeres ratlles ja s’intueix que Vicenç Navarro no és un
economista liberal o un gestor de la Ciència Política de l’estil de Sala i Martin,
sinó tot el contrari. Tot concretant:
·
Aplicada al perquè de tot plegat actual, la seva
filosofia política (afinitat amb Podemos i CSQP i
també amb les CUP) pot fer entendre que Podemos no hagi prioritzat la qüestió
del referèndum a Catalunya accidentalment i de relliscada sinó que sigui una qüestió
sine
qua non en l’enfocament de les relacions Catalunya-Espanya. De fet, la
posició de CSQP i Podemos aquests dies (i fins i tot la morrejada) no es pot
entendre d’altra manera que a partir de la seva relació amb Navarro.
·
Pel que diu la Viqui la relació amb les CUP també és forta i
això és esperançador ja que tot i que en Navarro no és independentista, encara
que fervent defensor del dret a decidir, pot succeir que faci de catalitzador
en l’entesa CUP-CSQP, necessària per arribar amb èxit fins al referèndum.
·
Al mateix temps i de manera més explícita la
tesi de l’article queda definida en el títol, que l’article desenvolupa.
Ja tenim per tant les raons de les esquerres (ERC, Podemos,
CSQP, CUP), les raons de les dretes (CDC, Ciudadanos i PP) i les raons del
centre [???] (PSOE).
Vegem l’article d’en
Vicenç Navarro:
El referéndum es
una excusa del PSOE y de las derechas para que no se establezca un gobierno de
izquierdas
Vicenç Navarro
en Público
el 18 febrero, 2016 en Derechos, Historia, Igualdad, Justicia, Libertades, Memoria, Política, Sociedad,Sociología, Valores
Vicenç Navarro, Autor de Ataque a la democracia y al
bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante (Anagrama, 2015)
De la Viquipèdia:
Vicenç
Navarro i López (Gironella, Berguedà, 1937)[1]és
un politòleg i sociòleg català,
catedràtic de Ciències socials a la Universitat Pompeu Fabra. Navarro va néixer a Gironella, a la comarca del Berguedà, l'any 1937, i
es va llicenciar en medicina i cirurgia per la Universitat de Barcelona l'any
1962. Aquell mateix any, però, es va haver d'exiliar arran de la seua lluita
contra la dictadura franquista. Va passar, aleshores, per les universitats
sueques d'Uppsala i Estocolm, on va estudiar Economia política. Va continuar
els seus estudis al Regne Unit, a la London School of Economics, a la d'Oxford
i a la d'Edimburg. Hi va estudiar Polítiques Publiques i Socials. Tres anys
després, el 1965, va anar a la Universitat Johns Hopkins, on es va doctorar
l'any 1967 i on ha impartit la docència durant trenta-cinc anys. De cara a les
eleccions al Parlament de Catalunya de 2015, es presentà tancant la llista de
Catalunya Sí que es Pot (CSQP) a la
circumscripció de Barcelona.
El punto clave que los principales medios de
información del país enfatizan como el mayor obstáculo para conseguir el
gobierno de coalición de izquierdas es el tema del referéndum en Catalunya. Se
dice que tanto para el PSOE como para el PP y Ciudadanos, el referéndum es la
línea roja que jamás cruzarán. Para poder justificar esta postura, tales
partidos presentan, deliberada y maliciosamente, el referéndum en Catalunya
como una llamada a la independencia, asumiendo erróneamente que la aprobación
del referéndum daría pie inmediatamente a la independencia.
Los dirigentes
pasados y presentes del PSOE, así como del PP y de Ciudadanos confunden (fruto
más de una malicia que de una ignorancia) lo uno con lo otro, y crean un
problema donde no debiera haberlo, pues permitir que se haga el referéndum no
quiere decir que se desee la independencia de Catalunya.
El derecho a decidir es el mero derecho democrático que un pueblo y nación
debería tener dentro de un Estado plurinacional, derecho que, en contra de lo
que tales partidos políticos están diciendo, existe en muchos países.
El tema a debatir no es, pues, sobre unidad de España o su desunión, sino sobre qué tipo de Estado se desea.
Este es un punto clave que los dirigentes de aquellos partidos (PP, Ciudadanos y PSOE) no desean tocar, pues quieren mantener por todos los medios posibles (incluidos los aparatos de represión del Estado que controlan) su visión del Estado, un Estado heredado de la dictadura que le antecedió y que se caracteriza por su visión uninacional, radial y escasamente democrática, en lugar de ser un Estado plurinacional, poliédrico y mucho más democrático de lo existente hoy en día en este país, y que las izquierdas democráticas (como Podemos, En Comú Podem, En Marea y Compromís) están pidiendo. La lucha por la democratización del país pasa por el reconocimiento de la plurinacionalidad de España.
El tema a debatir no es, pues, sobre unidad de España o su desunión, sino sobre qué tipo de Estado se desea.
Este es un punto clave que los dirigentes de aquellos partidos (PP, Ciudadanos y PSOE) no desean tocar, pues quieren mantener por todos los medios posibles (incluidos los aparatos de represión del Estado que controlan) su visión del Estado, un Estado heredado de la dictadura que le antecedió y que se caracteriza por su visión uninacional, radial y escasamente democrática, en lugar de ser un Estado plurinacional, poliédrico y mucho más democrático de lo existente hoy en día en este país, y que las izquierdas democráticas (como Podemos, En Comú Podem, En Marea y Compromís) están pidiendo. La lucha por la democratización del país pasa por el reconocimiento de la plurinacionalidad de España.
El derecho a decidir es el derecho a elegir
Naturalmente que el derecho a decidir, por
definición, incluye el derecho a elegir, incluyendo el derecho a decidir sobre
el tipo de articulación, en este caso de Catalunya con el resto de España, la cual tiene que
tener a su vez el mismo derecho a decidir, respetando la diversidad
de España, de manera que la unidad de esta esté basada en el consenso
democrático y no en la fuerza militar o policial. El mal llamado “tema difícil
del referéndum” no es, pues, lo que dicen o presentan aquellas fuerzas
políticas que han intentado presentar tal demanda como una demanda de ruptura
de España. En realidad, no hay razón para que no se pudiera resolver tal
llamado problema si los partidos que están explorando la coalición fueran
partidos de izquierda con vocación democrática. Soy consciente de que ni el PP ni
Ciudadanos desean otro tipo de Estado que el actual. Y de ahí que se inventen
todo tipo de falsedades para defender su visión del Estado, radial y
uninacional. Pero los partidos de izquierda no
deberían compartir esta visión de la España uninacional, pues esta visión es
excluyente y oprimente con aquellos pueblos y naciones que no la comparten. Como he escrito en muchísimas ocasiones, el PSOE tendría
que recuperar la visión plurinacional y poliédrica que tuvo en su pasado
heroico, cuando luchaba para establecer la democracia en España y apoyaba el
derecho a decidir de las distintas naciones de España y, con ello, su
plurinacionalidad. Por desgracia,
abandonaron aquella visión, adaptándose (como se adaptaron en otras áreas de
igual importancia) haciendo suya su visión radial y uninacional hasta tal punto
que llegaron a considerar como nacionalistas y/o secesionistas a aquellos que
no compartían su visión de España.
Un ejemplo de ello es Alfonso Guerra, el autor del
“cepillaje del Estatuto de Catalunya” en las Cortes Españolas, y hoy, uno de
los máximos exponente dentro del PSOE de la oposición al referéndum en Catalunya,
que en su día llegó a acusar nada menos que al Presidente de la Generalitat de
Catalunya, el socialista José Montilla, y a la muy popular Presidenta del PSC,
Manuela de Madre, de estar “contaminados con el nacionalismo catalán”. Es esta
visión excluyente, que domina el establishment político mediático basado en la
Capital del Reino (que tiene poco que ver con el Madrid popular) la que está
hoy utilizando el referéndum (recurriendo a la sacrosanta Constitución) para evitar el
establecimiento de una coalición de partidos de izquierdas, prefiriendo en su
lugar que se establezca una coalición PSOE-Ciudadanos-PP. Su mal llamada defensa de la “unidad de España”
rememora la llamada de los golpistas del 1936, que también utilizaron tal eslogan para imponer
por la fuerza una dictadura de clase frente a la mayoría de la población.
¿Cuál es, pues, el mayor obstáculo para establecer
el gobierno de izquierdas?
La mayor dificultad para poder establecer una
coalición de izquierdas –que el debate sobre el referéndum está ocultando- es
la política económica del PSOE, que es más cercana a la de Ciudadanos y a la
del PP que a la de Podemos. Ahí está el problema mayor del que no se está
hablando. Ni que decir tiene que el programa económico del PSOE no es el mismo
que el de las fuerzas conservadoras y neoliberales que en España representan el
PP y Ciudadanos. Sin ninguna duda, el programa del PSOE tiene notables
diferencias con los programas de estos dos últimos partidos. Pero, sin embargo,
el PSOE coincide con el PP y con Ciudadanos (y con Convergència en Catalunya)
en un tema central que influencia todo lo demás. El PSOE comparte la misma visión estratégica y
económica, queriendo salir de la enorme crisis en la que todavía estamos
sumergidos continuando las políticas neoliberales que nos llevaron precisamente
a esta crisis y que han sido la mayor causa de que todavía estemos estancados
en ella.
El desempleo en España es enorme, y la calidad de
empleo (tanto en intensidad como en cantidad) continúa en unos niveles de
deterioro nunca vistos antes. El PSOE, sin embargo, no ha roto con el socioliberalismo, y
continúa creyendo en la bondad de las políticas impuestas por el Fondo
Monetario Internacional (FMI), por la Comisión Europea, por el Eurogrupo y por
el Banco Central Europeo (BCE), que son las mismas políticas que nos han
llevado al desastre. La evidencia de
que tales políticas han causado la gran crisis, retrasando además la
recuperación, es robusta y abrumadora (ver mi libro Ataque a la democracia y al
bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante. Anagrama, 2015).
Elementos importantes del neoliberalismo en el
programa del PSOE
Y este socioliberalismo aparece tanto en su
programa (en la timidez de sus propuestas) como en las declaraciones de sus
principales asesores y/o economistas de referencia. El coordinador del plan
económico del PSOE y miembro clave del equipo negociador del Sr. Sánchez, es el
economista Sr. Jordi Sevilla, uno de los mayores defensores del
socioliberalismo. Si no se lo creen, lean por favor sus declaraciones y su
libro, De nuevo socialismo, donde se pueden ver expresiones tales como “¿quién
a estas alturas pide que se aumente el gasto público en España?”, pregunta que
él mismo se contestó, señalando que “solo los socialdemócratas tradicionales
(la manera amable de decir anticuados) como Vicenç Navarro”. Hay que conocer
que tal propuesta de no aumentar el gasto público se hacía y se continúa
haciendo en uno de los países con menos gasto público por habitante en la Unión
Europea de los Quince (UE-15), el grupo de países más semejantes a España en la
UE por su nivel económico (ver mi artículo “El continuismo neoliberal en el
PSOE”, Público, 02.07.15). Tal economista ha dicho en muchas ocasiones que las
instrucciones de la Troika sobre el déficit deben obedecerse.
Una postura casi idéntica a la del Sr. Sevilla es
la que sostiene el Sr. José Carlos Díez, uno de los economistas de referencia
del PSOE, que goza de una gran proyección mediática en España, siendo asesor
del canal televisivo que se considera más progresista de España, La Sexta.
Aparece constantemente en el programa Al Rojo Vivo como el economista de la
casa, y un tanto parecido en el programa de La Sexta Noche. Pero lo que prueba
más claramente la orientación neoliberal del equipo económico del PSOE es el
contraste, no solo entre los asesores económicos nacionales, sino también entre
los internacionales, del grupo de trabajo que elaboró el programa económico de
Podemos, que incluyó, entre otros, al Premio Nobel Joseph Stiglitz y a Thomas
Picketty. Para contrarrestar tal lista, el PSOE mostró como su gran
fichaje al Sr. Larry Summers, que fue uno de los economistas más responsables
de la enorme crisis de la banca en EEUU como consecuencia de la desregulación
bancaria que él (junto con Robert Rubin, codirector del Goldman Sachs) realizó
cuando fue Ministro de Finanzas del Presidente Clinton (les aconsejo que vean
el documental Inside Job).
¿Será posible la coalición de izquierdas?
La enorme hostilidad que tales personajes, así
como el aparato del PSOE y su vieja guardia, han mostrado hacia la propuesta de
Podemos se debe precisamente a que su visión de cuál ha sido la causa de la
crisis actual y la manera de resolverla es mucho más cercana a la de Ciudadanos
(cuyo economista
de referencia, el Sr. Garicano, es muy próximo al IBEX-35 y apoyó tanto las
reformas laborales del PSOE como las del PP, así como las medidas de austeridad
del PP) y a la del propio PP. Veo,
por lo tanto, difícil que pueda llegarse a un acuerdo, pues nos estamos jugando
no ya la unidad de España (que ni
Podemos, ni En Comú Podem, ni En Marea, ni Compromís están cuestionando, como
maliciosamente lo están presentando las voces del bunker dentro del PSOE),
sino su propia viabilidad y el bienestar de las clases populares. Hoy el equipo económico
del PSOE es un equipo todavía comprometido con el liberalismo, mientras que
Podemos e IU están comprometidos –como la socialdemocracia siempre estuvo
comprometida (antes de que se convirtiera al neoliberalismo)- en revertir las
políticas de austeridad, enfatizando la necesidad de ampliar la intervención
del Estado para crear buen empleo y estimular la economía, pagando tales
inversiones con políticas redistributivas que signifiquen un amplio aumento de
los ingresos al Estado (en España el enorme retraso social de su Estado del
Bienestar se debe precisamente al bajo gasto público social).
El Sr. Díez, con la frivolidad e ignorancia que lo
caracterizan, anunciaba recientemente en el programa Al Rojo Vivo que las políticas
propuestas por Podemos llevarían automáticamente al corralito que ocurrió en
Grecia, expresión que quedó sin corregir (como siempre ocurre en La Sexta y
otros canales), pues no se invitó a ningún economista con una visión contraria
para que la cuestionase. Estos personajes son meros sirvientes del
establishment político-mediático europeo cuyas políticas que promueven están
causando un enorme dolor a las clases populares de este país. He escrito en
otra parte que Syriza podría haber respondido de otra manera a la que había
propuesto el gobierno griego y había presentado Varoufakis en sus negociaciones
(ver mi artículo “Crítica amistosa a Varoufakis y a sectores de las izquierdas
sobre lo ocurrido en Grecia”, Público, 19.10.15) con la Troika. Pero lo que es
incluso más importante es que España no es Grecia. España es una de las
potencias económicas de la UE, que si se aliara con Italia, Francia y Portugal
podría cambiar las políticas impuestas por la coalición conservadora-socialista
alemana revirtiendo las políticas de austeridad. En contra de lo que asumen Jordi Sevilla, José
Carlos Díez, Luis Garicano y el blog Nada es Gratis del IBEX-35, así como los
dirigentes del PSOE, la Troika no es omnipotente, y sí que hay alternativas que
raramente aparecen en los mayores medios de información y persuasión (que nunca
presentan voces críticas con tales instituciones, dando en cambio grandes cajas
de resonancia a personajes que reproducen la sabiduría convencional que tanto
dolor está causando), que deberían aplicarse (ver Hay alternativas. Propuestas
para crear empleo y bienestar social en España, de Vicenç Navarro, Juan Torres
y Alberto Garzón) y que son factibles y realizables.
El Sr. Díez, en su intento por desacreditar la
coalición de partidos de izquierda, señaló que la resistencia ofrecida por el
gobierno portugués a las políticas de austeridad le llevaría a un desastre,
pues la Troika no lo aceptaría. Tres días más tarde, la Comisión Europea, parte
de la Troika, aceptó el presupuesto presentado por el gobierno portugués, y fue
la Comisión Europea la que tuvo que aceptarlo, pues hoy el establishment
europeo está más que preocupado por la posibilidad de que se abra otro flanco
en el sur de Europa. Lo que ocurrió en Grecia les supuso un coste político
elevado. Si Italia, Francia y Portugal se resistieran, junto con España, a
estas políticas, la polarización que existe en Europa –entre este establishment
europeo, hegemonizado por los partidos conservadores y liberales (con la ayuda
de los partidos socioliberales) y los demás, alcanzaría niveles difícilmente
absorbibles por tal establishment. Los gobiernos pueden oponerse y resistir, y
lo ocurrido hace unos días en Portugal es una señal de ello.
La otra observación es que en las políticas de
pactos entre los distintos partidos no es coherente aceptar propuestas que
entran en conflicto entre sí. Por ejemplo, es más que probable que el PSOE (e
incluso Ciudadanos) aceptara la necesidad de hacer un rescate rápido a la
población dañada por la crisis que está en una situación insostenible. En
realidad, el impacto de la crisis y de la mal llamada recuperación en el nivel
de pobreza ha sido tan acentuado que los partidos conservadores y neoliberales
han aceptado la necesidad de hacer algo para ayudar a los pobres. Y de ahí
aparecen los programas antipobreza. Pero el problema de la pobreza es mucho más
amplio que el problema de los pobres, pues el crecimiento de la pobreza es un
síntoma de las políticas públicas neoliberales que se extienden desde las dos
reformas laborales (la del gobierno Zapatero y la del gobierno Rajoy) hasta los
recortes (realizados por el gobierno PSOE y por el gobierno PP). Intentar
cuidar a los pobres sin revertir aquellas políticas es dar agua al sediento en
un vaso con un agujero. El poco éxito de los programas antipobreza se debe a este
hecho. Aumentar
los salarios, dar más poder a los sindicatos, expandir la protección social y
el gasto público y crear empleo, es mucho más eficaz que transferir fondos
públicos a los pobres, lo cual siendo importante, es dramáticamente
insuficiente. No es muy coherente
pactar con Ciudadanos el rescate a los pobres, y a la vez no hacer nada o hacer
lo que pide Ciudadanos, que aumentará todavía más la pobreza, no solo de los pobres,
sino también de todos los demás.
Una nota como conclusión
Lo que estamos viendo hoy en España es que el establishment
financiero y económico español, que tiene una influencia excesiva sobre los
establishments político-mediáticos, quiere destruir a Podemos, y si no puede,
al menos ningunearlo. Utilizan todo
tipo de argumentos y falsedades, llamándolos bolivarianos, yihadistas, iraníes, independentistas, utópicos,
pronazis, progolpistas, y una predecible larga lista de insultos. Y cuando,
por primera vez, llegan a las Cortes Españolas, como la tercera fuerza política
parlamentaria (que, de alargarse la campaña tres semanas más, podrían haber
alcanzado la segunda posición), se los pone en el “gallinero”. Y ahora estamos
viendo que además se les está responsabilizando -con la ayuda de los grandes
medios de información y persuasión- de ser ellos los que están dificultando la
coalición de las izquierdas, cuando, en realidad, la dirección del PSOE y la
vieja guardia de tal partido nunca han intentado hacer tal coalición. Desde el principio vieron que sus máximos aliados eran y son Ciudadanos, pues
son los que ideológicamente son más cercanos a ellos. Y ahora tienen la
desfachatez de acusar a Podemos de que este partido sea el responsable de que
no se haga la coalición. Y con la
ayuda de los medios, y con el soporte del establishment financiero y económico
de siempre, parece que lo están consiguiendo.
Así es esta España que ellos quieren mantener. Quieren
evitar el cambio profundo que el país necesita. Así de claro.
Vicenç Navarro
Joan A. Forès
Reflexions
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