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dissabte, 15 d’agost del 2015

15/08/15. Juan Francisco Martín Seco. Pensiones hacia la miseria.

Benvolguts,



Pensiones hacia la miseria

Juan Francisco Martín Seco 

República de las ideas




OPINIÓN
La prueba más irrefutable de la falsedad del discurso del Gobierno acerca de la recuperación económica y de que está intentando compensar a los ciudadanos por los sacrificios exigidos se encuentra en uno de los colectivos más castigados en estos años, los pensionistas, que comenzaron a perder poder adquisitivo aquel fatídico mayo de 2010 en que Zapatero, sin motivo, se rindió con armas y bagajes a Merkel. Los presupuestos que el Gobierno acaba de presentar establecen para las pensiones un incremento en 2016 del 0,25% y como la inflación, según prevé la OCDE, será del 1,4%, se vaticina ya para ese año una nueva pérdida de poder adquisitivo superior al 1%. Es decir, que por el momento se rebajan las pensiones en términos reales en más del 1%, rebaja que puede ser aún mayor si la inflación se desvía.
El 0,25% es el menor incremento que las pensiones pueden tener según ese engendro de fórmula que se sacaron de la manga los expertos progubernamentales sin ninguna lógica ni sentido, y que la ministra de Trabajo santificó con la única finalidad de deprimir las pensiones hasta el infinito. La fórmula es una simple estratagema para engañar y disimular el objetivo que no es otro que ir deprimiendo las prestaciones públicas a favor de los fondos privados en los que tanto interés tiene la banca. Si cuando la economía crece cerca del 4% y la renta per cápita a un ritmo similar las pensiones tienen que continuar perdiendo poder adquisitivo, es evidente que ese va a ser su futuro año tras año.
El Gobierno argüirá que se trata de salvar el sistema público de pensiones, pero este se salva y se potencia con más impuestos y no reduciéndolos, especialmente en los tramos altos (tal como ha hecho Montoro en la última reforma fiscal) ni eximiendo a los empresarios de pagar cotizaciones sociales. El pasado mes de marzo el Gobierno aprobó un límite exento de 500 euros por trabajador en las cotizaciones empresariales que, dado el nivel tan bajo de los salarios y la picaresca de declarar en los contratos únicamente una parte de las retribuciones totales, implica que la mayoría de los nuevos puestos de trabajo creados están exentos de pagar Seguridad Social. Esto, junto con la tarifa plana de 50 euros establecida para los autónomos el año anterior, explica que, a pesar de la tan cacareada creación de empleo, los ingresos de la Seguridad Social solo hayan crecido hasta junio un 0,77%, mientras la afiliación lo ha hecho en el 3,4%.
El sistema público de pensiones se ha vuelto en extremo vulnerable a partir del Pacto de Toledo con la separación de fuentes de financiación y haciéndolo depender del montante de las cotizaciones sociales, lo que ha dado lugar a todo ese discurso tan falaz de la relación activos-pasivos y de la evolución demográfica (véase mi artículo del 15 de mayo de 2015), cuando lo único cierto es que mientras la renta per cápita se incremente, no hay ninguna razón para que ningún colectivo, sea el de los pensionistas o el de los bomberos, pierda poder adquisitivo, como no sea por un aumento en la desigualdad de la distribución de la renta.
El Gobierno, ante el déficit que plantea la Seguridad Social, propone en los presupuestos que acaba de presentar para 2016 coadyuvar a su financiación mediante impuestos. Aparentemente, esta medida iría en la buena dirección. Recuérdese que incluso el Pacto de Toledo, en su redacción original, y tal como fue aprobado por primera vez en el Parlamento, no establecía una separación de fuentes total, pues a instancias de IU, se afirmaba que las pensiones se financiarían principalmente (y no exclusivamente) por cotizaciones. Bien es verdad que esta matización se ha olvidado en la práctica y ahora se establece una relación unívoca entre prestaciones y cotizaciones.
He dicho aparentemente porque cuando se ahonda en las propuestas que circulan, el sentido es más bien el contrario. Se trata tan solo de que determinadas prestaciones como viudedad u orfandad, al igual que ahora las pensiones contributivas, pasen a financiarse con impuestos, con lo que la segregación de fuentes continuará vigente presionando a la baja las pensiones. Esta interpretación está más acorde con las últimas medidas adoptadas por el Gobierno de sustituir las bonificaciones en las cotizaciones sociales, que eran después compensadas por el presupuesto del Estado, por las ayudas a cargo del presupuesto de la Seguridad Social sin compensación alguna.
La defensa de las pensiones estriba en exigir que sean todos los ingresos del Estado (incluyendo las cotizaciones) los que las financien en los niveles necesarios, pero no en sustituir cotizaciones por impuestos (por ejemplo, por IVA, tal como proponen los expertos de FEDEA) dejando las prestaciones en el mismo grado de precariedad. El resultado sería únicamente trasladar carga fiscal de los empresarios a los consumidores, es decir, a todos los ciudadanos.
Por otra parte, nuestro nivel de cotizaciones (13% del PIB) está por debajo de la media de la Eurozona (14%) y a años luz de países como Holanda y Alemania (17%) y Francia (19%), e incluso Grecia nos supera ligeramente. ¿Hay que continuar bajando las cotizaciones sociales? Quizá aún más llamativo es lo relativo a impuestos. La presión fiscal en España es ocho puntos inferior a la media de la Eurozona y de la Unión Europea y está por debajo de países como Grecia, Polonia, Estonia, Portugal, Malta, República Checa, Chipre, Hungría, Eslovenia, y no digamos ya de Bélgica, Holanda, Italia, Austria, Francia, Alemania y vale más no citar a Suecia o a Dinamarca, de las que nos separan más de 15 puntos. ¿Se puede afirmar sin cierto escándalo que no se pueden pagar las pensiones y que hay que reducirlas? Todo es un problema de voluntad política y de cómo se quiera redistribuir la renta. Desde luego será difícil si lo que hace el Gobierno ante los primeros síntomas de crecimiento y de recuperación de la recaudación es bajar los impuestos.
Para los pensionistas no solo no ha llegado la recuperación económica, sino que no llegará nunca porque, de acuerdo con la última reforma, se les condena año a año a que sus retribuciones bajen en términos reales, es decir, que vayan perdiendo poder adquisitivo. Ha desaparecido el único factor positivo del pacto de Toledo, el compromiso de todas las fuerzas políticas de mantener la actualización anual de las pensiones por el IPC, que si bien les negaba participar en la mejora de la economía, al menos les garantizaba permanecer en el mismo nivel retributivo. Lo más grave es que no parece que los partidos de la oposición, ni siquiera los emergentes, tengan la menor intención de cambiar la ley aprobada por el PP y retornar a la actualización. No aparece ninguna propuesta en tal sentido. Todo lo más una leve e inconcreta promesa de mejorar las pensiones mínimas, pero es que ya todas son pensiones mínimas (excepto las privadas de los grandes ejecutivos) y más mínimas van a ser en el futuro.

dijous, 21 d’agost del 2014

16/08/14. Juan Ramón Rallo. ¿Por qué en España se recauda menos que en Europa? Economia submergia i corrupció. Espanya versus Europa i els paisos nòrdics

Benvolguts,

Avui comentarem un article de Juan Ramón Rallo, ¿Por qué en España se recauda menos que en Europa. Sembla que aquest xicot és com el Pancho López, pequeño pero matón. Als 30 anys ja ho ha fet tot. I coixeja cap a la dreta liberal i portadora de valores eternos. Guaiteu quins són els objectius del Instituto Juan de Mariana (IJM):

És un think tank independiente con sede en Madrid fundado en el año 2005 (el xicot tenia 21 anys...): "dar a conocer al gran público español, europeo y latinoamericano, los beneficios que para los intereses generales proporcionan la propiedad privada, la libre iniciativa empresarial y la limitación del ámbito de actuación de los poderes públicos". No deu estar massa d’acord amb el Pablo Iglesias ni amb Friedrich Engels (autor del sempre recomanable llibre “Els orígens de la familia, la propietat privada i l’estat”. http://es.slideshare.net/javiercabrerau/el-origen-de-la-f).
http://es.slideshare.net/guestc81620/el-origen-de-la-familia-la-propiedad-privada-y-el-estado-federico-engels?related=1

Sembla que el Pancho López vagi disfressat de Robin Hood!: Troba que la UE, Suècia i Finlàndia, no són bons exemples de gestió de la pressió fiscal, ja que l’economia submergida del Reino de España no és tant més alta que la d’aquests països:

·       La economía sumergida no es en España abisalmente diferente a la del resto de Europa o a la de los países nórdicos

I asegura que al Reino de España els estratos más humildes de la sociedad, són els que proporcionalment paguen menys impostos:

·       Quienes pagan relativamente muchos menos impuestos en España frente a Europa no son las rentas más altas, sino los estratos más humildes de la sociedad

·       Los tipos efectivos sobre la renta de la mitad de la población más pobre son muchísimo más bajos en España que en los nórdicos

I conclou que no cal apujar impostos. ¿Puede España duplicar la tributación que están soportando las rentas más bajas? A mi juicio no: lo razonable es bajar el gasto y bajar impuestos, no lo contrario.

És clar que cal abaixar la descomunal despesa del Reino de España, però de passada podria apujar impostos a les rendes més altes…

És interessant perquè dóna moltes dades comparatives entre el Reino de España i Europa i també és interessant perquè distingeix molt bé entre impostos directes, indirectes, cotitzacions SS a càrrec de l'empresa i del treballador, tot sempre degudament cuinat... 
 
Ara podem veure la seva exposició i els seus raonaments:
¿Por qué en España se recauda menos que en Europa

Juan Ramón Rallo en Vozpopuli.com


Juan Ramón Rallo Julián (nacido el 13 de marzo de 1984) es un economista español de la escuela austríaca. Rallo es escritor, docente en varias universidades, y también es conocido por su presencia mediática en espacios de análisis económico. Es socio fundador del Instituto Juan de Mariana y su actual director.
Es licenciado en Derecho y licenciado en Economía por la Universidad de Valencia (con sendos Premios Extraordinarios de fin de carrera), máster en economía de la Escuela austríaca y doctor en economía por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Actualmente es profesor y codirector del Máster en Economía del Centro de Estudios Superiores Online de Madrid Manuel Ayau (OMMA) y en la Escuela Superior de Negocios ISEAD.
El Instituto Juan de Mariana (IJM) es un think tank independiente con sede en Madrid fundado en el año 2005. Sus objetivos son, según sus estatutos, "dar a conocer al gran público español, europeo y latinoamericano, los beneficios que para los intereses generales proporcionan la propiedad privada, la libre iniciativa empresarial y la limitación del ámbito de actuación de los poderes públicos".[1

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La presión fiscal de España en el año 2012 fue del 33,3% del PIB mientras que la del resto de Europa fue del 39,5%. Más de seis puntos sobre el PIB de diferencia que, en caso de suprimirlos, le permitirían a Hacienda recaudar más de 60.000 millones de euros adicionales y acabar con el déficit público. La respuesta, pues, parece obvia: hay que equiparar fiscalmente a España con Europa y… problema terminado.

Sin embargo, mucho me temo que quienes defienden la necesidad de tal incremento en la presión fiscal se están imaginando que serán otros, acaso los ricos, los que carguen con tamaña factura. Tal vez convendría que desglosáramos a qué se debe nuestro diferencial tributario con Europa.

La estructura de la presión fiscal en la Unión Europea

La presión fiscal española —equivalente al 33,3% del PIB en 2012— se desglosa del siguiente modo: 10,6% del PIB en impuestos directos, 10,7% en impuestos indirectos y 12% en cotizaciones sociales. Dentro de los impuestos indirectos destaca el IVA —con el 5,5% del PIB—, y dentro de los directos el IRPF —con el 7,7% del PIB— y Sociedades —con 2,2% del PIB—; a su vez, las cotizaciones a la Seguridad Social se dividen en 8,4% del PIB a cargo del empresario, 1,8% a cargo del trabajador y 1,8% a cargo de los autónomos.

En cambio, en el conjunto de la Unión Europea, la presión fiscal del 39,5% del PIB se divide del siguiente modo: 13,2% del PIB en impuestos directos, 13,6% en indirectos y 12,7% en cotizaciones sociales. Dentro de los indirectos, destaca el IVA —con el 6,1% del PIB—, y de los directos el IRPF —con el 9,4% del PIB— y Sociedades —con el 2,6% del PIB—; a su vez, las cotizaciones sociales se dividen en 7,3% del PIB a cargo del empresario, 3,9% a cargo del trabajador y 1,5% a cargo de los autónomos.

Por consiguiente, para equipararnos fiscalmente con Europa, la recaudación por impuestos directos debería aumentar en 2,6 puntos del PIB (sobre todo, 1,7 puntos de IRPF y 0,4 puntos de Sociedades), la recaudación por indirectos en 2,9 puntos y las cotizaciones sociales en 0,7 puntos (si bien, las que se encuentran a cargo del empresario deberían reducirse en 1,1 puntos, las de los autónomos en 0,3 puntos y las de los trabajadores por cuenta ajena aumentar en 2,2 puntos). Dicho de otro modo, para equipararnos con Europa deberíamos subir muy sustancialmente la fiscalidad indirecta (IVA e Impuestos especiales) y la del IRPF, así como las cotizaciones sociales a cargo del trabajador.

Por supuesto, una mayor recaudación por estos conceptos no significa que los tipos impositivos deban subir: en teoría, es posible bajar los impuestos y recaudar más (eso es lo que sucede, por ejemplo, con la recaudación por Sociedades en Irlanda). Para saber exactamente quién soportaría la carga de la “equiparación fiscal con Europa” debemos echarle un vistazo a los tipos impositivos implícitos sobre el trabajo, el consumo y el capital (es decir, el gravamen medio al que tributa el gasto al consumo, las rentas del trabajo y las rentas del capital).

Pues bien: para equipararnos con Europa, el tipo implícito sobre el consumo debería aumentar del 14% al 24,5% (un aumento de la fiscalidad sobre el consumo del 75%), el tipo implícito sobre las rentas del trabajo debería pasar del 33,5% al 36,1% (un incremento del 7,7%) y el tipo implícito sobre las rentas del capital desde el 25,3% al 29,5% (un incremento del 16%). Por tanto, el sablazo fundamental vendría de una mucho mayor tributación indirecta (casi duplicar su carga actual). Tal vez alguno considere que al menos con este esquema las empresas también saldrán esquilmadas; sin embargo, dentro de los tipos implícitos sobre el capital, los que más habría que subir, para equipararnos con Europa, son los que afectan a familias y autónomos: del 13% al 16,8% (un 29,3% de subida), mientras que los que afectan a empresas apenas crecerían del 17,8% al 19,2% (un 7,8%).

La estructura de la presión fiscal en Suecia

Visto lo visto, parece que la Unión Europea no es un magnífico espejo tributario en el que mirarse: sí, la presión fiscal es mayor que en España pero la soportan esencialmente las familias a través de una mayor fiscalidad indirecta, mientras que a las empresas apenas se las toca el pelo. Tal vez sea conveniente emular fiscalmente dentro de Europa a ese paradigma de Estado socialdemócrata que es Suecia.

En Suecia, la presión fiscal es del 44,2% del PIB —10,9 puntos superior a la española— y se desglosa del siguiente modo: 18,3% del PIB en impuestos directos, 18,7% en impuestos indirectos y 7,2% en cotizaciones sociales. Dentro de los impuestos indirectos destaca el IVA —con el 9,3% del PIB— y dentro de los directos el IRPF —15,2% del PIB— y Sociedades —2,9% del PIB—; a su vez, las cotizaciones sociales las paga íntegramente el empresario —con 7% del PIB— y los autónomos —con 0,2% del PIB—, no hay propiamente cotizaciones sobre el trabajador por cuenta ajena.

Por tanto, para equipararnos fiscalmente con Suecia deberíamos aumentar la recaudación por impuestos directos en 7,7 puntos (en especial, IRPF con 7,5 puntos adicionales y Sociedades con 0,7 puntos, minorando otra tributación directa), la recaudación por impuestos indirectos debería incrementarse en 8 puntos y la recaudación por cotizaciones sociales habría que reducirla en 4,8 puntos (1,4 puntos la del empresario, 1,8 puntos la del trabajador y 1,6 puntos la del autónomo). Por tipos impositivos implícitos la imagen cambia poco: el tipo implícito sobre el consumo en Suecia es del 26,5% (un 90% superior al español), sobre el trabajo un 38,6% (un 15% superior al español) y sobre el capital un 30,6% (un 21% superior al español).

Por consiguiente, el sistema sueco implica una subida generalizada de impuestos, especialmente en impuestos sobre el consumo, cuyo tipo medio se incrementaría en un 90%. ¿Verdaderamente queremos cuasi duplicar el IVA y los Impuestos Especiales? Acaso algunos crean que la clave del modelo sueco es que esos altos impuestos indirectos se ven compensados por una fiscalidad extremadamente progresiva en los impuestos directos. Pero no: el tipo medio efectivo por quintil de renta en el IRPF subiría, especialmente, para el 60% de la población con menor renta (cuyos tipos efectivos se duplicarían o más que duplicarían).

Para muestra, un botón: las rentas inferiores a 2.000 euros anuales no pagan prácticamente IRPF en España, mientras que en Suecia abonan el 11,2%.

En definitiva, copiar el modelo sueco implicaría duplicar la tributación sobre el consumo y duplicar (o más que duplicar) el tipo efectivo del IRPF del 60% de contribuyentes con menor renta (el 20% más rico, en cambio, sólo la vería aumentar un 27%). ¿Ese es el modelo tributario que queremos para España?

La estructura de la presión fiscal en Finlandia

Quizá ni la Unión Europea ni Suecia sean buenos modelos fiscales a copiar. Pero, ¿qué tal Finlandia? La presión fiscal de Finlandia es prácticamente la misma que la sueca —44,1% del PIB— pero repartida de una forma algo distinta: 16,3% del PIB por impuestos directos, 14,7% por indirectos y 13,2% por cotizaciones sociales. Dentro de los impuestos indirectos destaca el IVA, con el 9,2% del PIB, y dentro de los directos el IRPF, con el 13% del PIB y Sociedades con el 2,2%; a su vez, las cotizaciones sociales se distribuyen con un 9,2% para empresarios, 3% para trabajadores y 1% para autónomos.

Por tanto, para parecernos a Finlandia deberíamos aumentar la recaudación por impuestos directos en 5,7 puntos (en especial, IRPF con 6,3 puntos adicionales, para así reducir otra recaudación directa como la de Sociedades), la recaudación por impuestos indirectos debería incrementarse en 4 puntos y la recaudación por cotizaciones sociales debería crecer 1,2 puntos (0,8, puntos la del empresario, 1,2 puntos la del trabajador y reducir 0,8 puntos la del autónomo). Por tipos impositivos implícitos la imagen es muy similar: el tipo implícito sobre el consumo en Finlandia es del 26,4% (un 88,5% superior al español), sobre el trabajo un 40,1% (un 19,7% superior al español) y sobre el capital un 29,9% (un 18% superior al español). Hay que aclarar que el tipo implícito sobre el capital es más alto por la superior tributación de las rentas del capital familiares y de autónomos (tipo implícito del 22,7% frente al 13% español) no por la tributación de Sociedades (que es más bajo en Finlandia: del 17,5% frente al 17,8% español).

Por consiguiente, el modelo tributario finés también implica una subida de la tributación sobre el consumo del 90% y una rebaja en la tributación a las empresas. Pero, ¿es al menos su tributación directa más progresiva que al sueca? Pues no. Nuevamente, los contribuyentes que más notarían la subida de los tipos efectivos del IRPF son el 60% de contribuyentes con menor renta.

Una breve nota sobre la economía sumergida

Por terminar de despejar mitos: la economía sumergida no es en España abisalmente diferente a la del resto de Europa o a la de los países nórdicos. Según las estimaciones más fiables, las del experto mundial Friedrich Schneider, el peso de la economía sumergida en el PIB español es del 18,6%, frente al 18,4% de la Unión Europea, al 13,9% de Suecia o al 13% de Finlandia. La diferencia con Suecia, pues, es de apenas 4,7 puntos de PIB: si esos 4,7 puntos tributaran al 40%, lograríamos una recaudación adicional de 1,9 puntos. Con respecto a Finlandia es de 5,6 puntos, por lo que si la graváramos al 40%, recaudaríamos 2,25 puntos adicionales. Por tanto, si la presión fiscal en Europa es 6,2 puntos superior a la española o si en Suecia y Finlandia es 10,9 puntos mayor, no es porque nuestra economía sumergida esté mucho más extendida: es porque en los otros países se pagan más impuestos.

Conclusión

Tal como reza la sabiduría convencional, es verdad que en España pagamos menos impuestos que en el conjunto de Europa o que en los países nórdicos y, por eso, nuestra presión fiscal es más reducida. Pero, a diferencia de lo que sostiene la sabiduría convencional, quienes pagan relativamente muchos menos impuestos en España frente a Europa no son las rentas más altas, sino los estratos más humildes de la sociedad: por un lado, los gravámenes sobre el consumo son en España mucho menores que en Europa y, sobre todo, que en los países nórdicos; por otro, los tipos efectivos sobre la renta de la mitad de la población más pobre son muchísimo más bajos en España que en los nórdicos.

¿Puede España duplicar la tributación que están soportando las rentas más bajas? A mi juicio no: lo razonable es bajar el gasto y bajar impuestos, no lo contrario. Pero eso, duplicar la tributación de los ciudadanos más pobres, es lo que en el fondo —quizá sin saberlo— defienden quienes quieren más gasto y más impuestos. El “que paguen los ricos” es puro populismo tributario, pues los ricos no están pagando sustancialmente menos que en el resto de Europa: quienes pagan menos que en el resto de Europa —de la Europa con Estados más grandes— son los pobres. ¿De verdad queremos saquearlos tributariamente para mayor gloria de un Estado sobredimensionado?

Juan Ramón Rallo

Joan A. Forès
Reflexions

divendres, 2 de maig del 2014

02/05/14. Corrupció. Roberto Centeno El honor de ser condenado por el Gobierno. Posició cavernària envers Catalunya. De Manual Inside Job. Guindos, president executiu de Lehman Brothers a España i Portugal quan va fer fallida per les hipoteques brossa.

Benvolguts,

Aquest article, com molts altres que comento, provenen de la tria que Caffé Regio fa cada dia amb els articles que segons el seu criteri són interessants. L’article ha sigut publicat a El Confidencial. Hi ha segons quins articulistes que tenen les portes de molts diaris digitals o no, tancades. Per exemple Vicenç Navarro, que va publicant on pot ja que la censura deu ser molt forta amb els iconoclastes com Navarro i com Centeno. Avui Centeno explica com les portes dels diaris se li van tancant.

Sembla que Centeno, l’autor d’aquest article demolidor, col·laborador de la COPE, d’intereconomia i de Libertad Digital,  ha sigut excomunicat pel Gobierno popular junt amb uns quants economistes més. L’article explica com ha succeït aquest enfrontament i aclareix el que ja sabíem. Els que hem vist i assaborit la pel·lícula Inside Job, veiem que el que està succeint en aquesta fugida endavant del Gobierno és de manual. La carregada del Centenos contra Guindos sembla ben documentada. La història de Guindos és tot menys exemplar, gran patró de Lehman Brothers a la península, bons escombraria, accions preferents, fallida de Lehman Brothers, repesca increïble del Gobierno el 2011, etc. El seu objectiu a la vida: ell!

Des del punt de vista econòmic i social l’article no té pèrdua.

I quina és la posició d’un economista, Centeno, que sembla un espanyol molt preparat i conscient, condemnat pel règim PPSOE, enfront  del nostre procés d’alliberament?

Doncs posició cavernària, com tots els paletes, polítics, economistes, bombers, oficinistes, directors de diaris i informatius, opinadors de tota mena, jubilats, bailaores de flamenco, aturats, folklòriques, funcionaris, periodistes de la cadena dels bisbes, de les cadenes escombraria, de TVE o de RNE. Tots de l’Espanya que no és Catalunya...


El Centenos parla i opina de les dues fal·leres del PPSOE:

El Gobierno de Rajoy en:

·       su cobardía ante el separatismo, rayana en la traición (posición comú a gairebé tots els espanyols)

·       y en la persecución implacable de toda voz disidente, especialmente en materia económica (posició compartida pels economistes, no “enxufats” o que han caigut en desgracia, a l’ostracisme segons el mateix Centeno expressa).

De Catalunya ja no en parla gaire més.

Un parell d’articles expliquen les seves fòbies en general i contra Catalunya en particular:




I en canvi en economía denuncia el que cal, per exemple:

“El INE, un organismo modélico hasta la Transición, había quedado reducido hoy a mero portavoz de las cifras que el Gobierno oligárquico desea hacer llegar a los ciudadanos y a los mercados”.

O sigui que el Gobierno, segons un grup destacat d’economistes, ens està aixecant la camisa i, tal com fa molt de temps que denunciem, no ens hem de creure els números ni les estadístiques que el Gobierno proporciona com les dades de l’atur, les balances fiscals, les millores en el PIB o en les exportacions. Només cal veure la vergonya del sainet de les Balances Fiscals, que: ara les presento, ara no les presento, espereu que he trobat un sicari de nom De la Fuente que us explicarà que ara ja no es diran Balances Fiscals sinó que es diran un altre nom i gràcies a això demostrarem que Catalunya es queixa per vici perquè li sobren els diners que se’ls gasta en promoció de l’independentisme i retalla en educació i hospitals...

Tal com va dir el Rajoy fa poc “Todo es falsho”!


Llegim l’article conscients de les premisses que hem explicat:

El honor de ser condenado por el Gobierno

Roberto Centeno en El Confidencial



Opinión

La calamidad del Gobierno de Rajoy se manifiesta:

·       en su desastrosa gestión económica –que lleva al empobrecimiento de la mayoría y a la desaparición de las expectativas de empleo y sueldos dignos para varias generaciones–;

·       en su cobardía ante el separatismo, rayana en la traición,

·       y en la persecución implacable de toda voz disidente, especialmente en materia económica.

El pasado jueves en elsemanaldigital.com –una especie de hoja parroquial extraoficial de Génova donde filtran lo que interesa al partido y al Gobierno– apareció un artículo con los nombres de cinco economistas de los que el Ejecutivo está harto, entre los que tengo el honor de encontrarme, y a los que “ha tomado la matrícula”.

Es la versión moderna del Ostrakom (ostracismo), la concha de ostra donde los tiranos de las ciudades-estado griegas apuntaban los nombres de aquellos críticos a los que se silenciaba obligándolos, por celos o envidia, a vivir lejos de la ciudad. Ahora se limitan a llamar a los medios donde estos exiliados en el interior se expresan pidiéndoles que los expulsen. En radio y televisión, la efectividad es del 100%. Claro que no pueden impedir que la Asociación de Prensa Extranjera te otorgue el premio Economía 2013, http://reportarte.es/2014/04/premios-de-la-asociacion-de-corresponsales-acpe-2013/ por los “mejores análisis económicos” en dicho año, o que medios libres e incorruptibles como El Confidencial te acojan. En lo que a mí se refiere, “los de Rajoy –afirma el diario– están tan hartos de que extienda constantemente un manto de sospechas sobre los datos oficiales, que el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha decidido apercibirlo, porque después de denunciar las continuas mentiras de este Gobierno corrupto de incompetentes y embusteros, pidió una auditoría externa de la Contabilidad Nacional”.

“Después del apercibimiento –que consistió en resumir las reglas europeas a cumplir, inútiles como se demostró con Grecia y Portugal, y como son vigilados por Eurostat, que jamás ha controlado nada–, Centeno escribió otro artículo en el que denunciaba cómo el INE, un organismo modélico hasta la Transición, había quedado reducido hoy a mero portavoz de las cifras que el Gobierno oligárquico desea hacer llegar a los ciudadanos y a los mercados”. Y concluía: “Vista y leída la trayectoria, en la Moncloa tienen asumido que nada de lo que hagan o digan ablandará el corazón de estos cinco economistas”. 

“Donde hay poca justicia es grave decir la verdad”

Esto clamaba el inmortal Quevedo hace 400 años. ¡Y qué poco han cambiado los poderosos en España en cuatro siglos! Porque. ¿y qué tal si, para ablandar nuestro duro corazón, los de Rajoy empezaran por decir la verdad para variar? Por ejemplo, ¿cómo es posible que el déficit PDE(1) de las Administraciones Públicas de 2013 sea del 7,1% (o del 6,6% sin ayudas bancarias), es decir, de 72.577 millones de euros, cuando sólo el incremento de la deuda neta del Estado –aunque hay ajustes a realizar para compararlos– fue ya de 86.700 millones (o el 8,4%)? Y los pasivos en circulación o deuda total, la que no vigila Bruselas, se situaron en 1,35 billones a fin 2013, o el 132,1% del PIB, con un incremento de ¡271.000 millones de euros!

Pero es que hay algo infinitamente peor: España es el único país del Eurogrupo que todavía mantiene un fuerte déficit primario, es decir, el déficit sin incluir los desembolsos por pagos de los intereses de la deuda. Grecia, Portugal, Chipre, etc., ya no tienen déficit primario y el que España lo tenga es fuente de creciente preocupación en Europa. Se espera que después de las europeas Bruselas comience a tomar duras decisiones sobre España, porque esto significa que el gasto se encuentra fuera de control. De hecho, una de las mentiras más escandalosas del déficit 2013 es que las comunidades autónomas han reducido su déficit en 1,5 puntos de PIB. ¿Y qué dicen de esto “los de Rajoy” que están hartos de que cinco personas expongamos la verdad? Porque si los enchufados de lujo, parte de los dos millones de enchufados públicos de la casta política y causa esencial del déficit primario, están hartos, ¿calculan lo hartos que estamos de ellos el resto de los españoles que tenemos que pagar los sueldos a esta legión de inútiles? 

La nula credibilidad del ministro Guindos

Pero, vamos a ver, señores enchufados de Rajoy que tienen la desvergüenza de afirmar “que hagan lo que hagan no podrán ablandar nuestro duro corazón”. Cojamos la última soflama sobre la recuperación económica del ministro Guindos, donde es imposible decir tantas mentiras en tan poco espacio. Pero antes de analizar su última gran mentira, es necesario saber quién es el ciudadano Guindos. ¿Un excelente profesional o un mentiroso por sistema? ¿Ha sido certero en sus previsiones del pasado o se ha equivocado estrepitosamente en todas y cada una? ¿Ha engañado conscientemente a la opinión y a las personas para ocultar fracasos de su gestión ministerial?

El Sr. Guindos era el presidente ejecutivo del banco de inversiones Lehman Brothers en España y Portugal cuando esta empresa quebró por las hipotecas basura, precipitando así la crisis financiera mundial. Mérito llamativo para Rajoy, que lo eligió. Su nombramiento asombró a todos los medios económicos internacionales. “¡Un ex alto ejecutivo de Lehman Broters al mando de la economía española!”. ¿Saben acaso los enchufados de Rajoy que dicen que tenemos el corazón duro el daño de imagen que este nombramiento disparatado nos ha hecho?

Guindos comercializó en España unos 2.500 millones de euros de productos estructurados, que eran una pura estafa, y donde los incautos compradores, cerca de 100.000, han perdido hasta la camisa.

Además, ha sido parte integrante de las prácticas perversas causantes del hundimiento español, por cuya razón, si tuviera vergüenza y honor, que no es el caso, jamás echaría la culpa de nada a la “herencia del pasado”, porque él es parte esencial de esa herencia. Siendo secretario de Estado de Economía en 2003-2004, amplió las desgravaciones fiscales a las emisiones de preferentes, una estafa masiva de la que ha sido corresponsable ya que ayudó a extenderlas exponencialmente por las ventajas fiscales que les ofreció, en contra totalmente de la opinión del Banco de España. Luego, en Lehman, mintió a los inversores, no avisó a los bancos comercializadores del riesgo máximo de sus productos ni de que Lehman iba a quebrar. Guindos habría sido procesado en cualquier otro país.

Pero desde que se hace cargo de la conducción de la economía española, su dedicación prioritaria ha sido la de mentir en todo y a todos, con el hilo conductor de proteger siempre los intereses de la oligarquía financiera y de Alemania (Merkel quiere ahora premiar los servicios de Guindos, que han arruinado a España para varias generaciones, con la gran poltrona de la presidencia de la Eurocámara).

Si existiera un premio a la mentira para los ministros de Economía de todo el mundo desarrollado, lo ganaría el Sr. Guindos por goleada.

El personaje nos empieza diciendo: “Lo peor que se puede hacer con la población de un país es crear falsas expectativas”. Y desde el primer momento lo único que ha hecho, como en Lehman, ha sido crear falsas expectativas. En 2012 anuncia: “2013 será el año de la recuperación”, y ahora dice que será entre 2014 y 2015.

Pero hay algo mucho peor. Nada más ser nombrado ministro de Economía, afirmó sin sonrojarse que “la reestructuración del sector financiero se va a hacer sin recurrir a la ayuda pública”. “El nuevo mapa bancario se hará mediante el sacrificio de los beneficios de las entidades, porque a los ciudadanos ya se les ha pedido demasiado”. De entonces acá, a los españoles se les ha esquilmado como nunca antes en la historia europea, subiendo o creando más de 80 figuras impositivas. Un expolio que sólo ha servido para devolver a las cajas alemanas el dinero que tan irresponsablemente prestaron a otras dirigidas por políticos incompetentes y corruptos, algo que no ha sucedido en ningún otro lugar del planeta. Aquí quien lo ha perdido es el pueblo. No es de extrañar que una Merkel agradecida le apoye para presidir la Eurocámara.

Guindos, una auténtica mentira con patas, repitió hace un año la misma pepla: “La reestructuración bancaria no costará un solo euro a los españoles”. ¿Y qué tenemos hoy? Unas escalofriantes pérdidas para los ciudadanos, ya materializadas a partir de las cifras publicadas a 26 de marzo, de 53.081 millones de euros. Pero esto es sólo el principio, y no incluye los avales, que superan los 100.000 millones de euros, y que más bien, antes que después, empezarán a ejecutarse en cadena. Para el FMI, la cifra que al final pagaremos los ciudadanos para rescatar a una auténtica banda de incompetentes, corruptos y ladrones que se han ido no ya de rositas, sino con indemnizaciones de escándalo, superará los 150.000 millones de euros. Si esto no es para coger a los responsables, con el ministro Guindos a la cabeza, y meterlos a todos en la cárcel y después tirar la llave, nada lo es. 

A Guindos sólo le importa su poltrona europea, España le resbala

Guindos está utilizando descaradamente sus viajes a Bruselas, pagados con nuestro dinero, para ocuparse no tanto de los intereses de España como de los suyos propios, manteniendo conversaciones y pagando cenas a sus “colegas” más influyentes para ganar apoyos a su candidatura de presidente del Eurogrupo. En España, justifica su activismo exterior con las mentiras de su autobombo. “El PIB español crecerá el 1,5% de media en 2014 y 2015, y por primera vez desde que comenzó la crisis habrá una recuperación sostenida y una creación neta de empleo en un periodo de dos años”.

No se pueden decir más mentiras en tan poco espacio, pero como ya le deben reñir hasta en su casa de que sus afirmaciones queden desmentidas por los hechos a los pocos meses, aquí se ha cubierto en salud. En vez de dar una cifra de crecimiento para cada año, que es lo que hace una persona seria, lo da en global para los dos, y así cuando se vea que en 2014 no vamos a pasar ni del 1% oficial, siempre dirá que es lo que el había dicho porque en 2015 vamos a crecer el 2%. Y el empleo neto ya es de risa: ni siquiera se ha atrevido a cuantificarlo.

 Las cifras de crecimiento no se tienen en pie. Según el último cuadro-resumen de indicadores correspondientes al 25 de este mes, el consumo privado que representa los dos tercios del PIB está empeorando. Así, las ventas en grandes empresas han experimentado crecimiento cero en febrero frente +0,1% en el cuarto trimestre de 2013; y el índice de comercio al por menor deflactado ha caído en un -0,3% en febrero frente al +0,3% en el último trimestre del año pasado. Y la razón es clara, a pesar de lo que dicen los enchufados de Moncloa: la renta disponible de las familias se redujo en 2013 por cuarto año consecutivo y las rentas salariales cayeron otro -3,5 %. Y como el ahorro bruto de los hogares está en mínimos históricos, 10,4% de la renta disponible, el gasto en consumo de los hogares disminuyó y sigue disminuyendo en la misma proporción que la renta.

Y la comparación con la Eurozona es brutal. Los costes laborales unitarios bajaron un -2,5% en 2013, mientras que en la Eurozona subieron un 1,4% (Boletín del Banco de España). Por publicar cosas así, Guindos ha pedido la cabeza de Malo de Molina, el director de estudios del banco. El consumo de electricidad corregido de estacionalidad –un índice fuertemente correlacionado con la actividad económica– ha caído un -0,9% en marzo o el -0,6% en el primer trimestre de 2014, lo que se compara con una subida del +0,2% en el último trimestre del año pasado. Es decir, la actividad económica está yendo a peor y no a mejor como pretenden Guindos y los enchufados de Moncloa. Y en cuanto al sistema financiero, donde la financiación al sector privado sigue desplomándose, otro -6% en el primer trimestre, el FMI piensa, en contra del gran mentiroso Guindos, que ni está saneado ni está recapitalizado.

En lo referente a las exportaciones, la guinda del pastel de la gran mentira, su crecimiento se está produciendo por las reducciones salariales y de márgenes, no como consecuencia de un crecimiento real de la productividad. El sector exterior acabará desinflándose; esperen y verán. Así que ya saben, voten al PP o PSOE en las próximas europeas y serán responsables de su propia ruina y de la de sus hijos y nietos.

(1) Protocolo de déficit excesivo.  Es lo que controla Bruselas pero sólo mide parte de la deuda, alrededor del 70%.


Joan A. Forès
Reflexions