dimecres, 7 de juny de 2017

05/06/2017. Economia. El Economista. José Luis Bajo Benayas. España dedicará 120.000 millones en 4 años al pago de intereses de la deuda. Pese a que el Gobierno ha augurado, en el Plan de Estabilidad remitido recientemente a Bruselas, que ese pasivo bajará en cuatro años hasta el 92,5% del PIB, el volumen es aún tan brutal que habrá que dedicar, cada año, más de 30.000 millones de euros solo a abonar intereses.

Benvolguts,

En apunts recents hem parlat de l'economia del Reino de España, de les pensions i del deute públic exorbitant amb els interessos més exorbitants encara. Vegi's l'Annex si es vol aprofundir.

España dedicará 120.000 millones en 4 años al pago de intereses de la deuda


05/06/2017
Imagen: Getty.


La economía avanza a un ritmo superior al 3%, el paro baja con intensidad y el déficit se reduce. Lentamente, pero se reduce. Todo apunta a que el único gran desequilibrio al que va a hacer frente España a lo largo de los próximos años es el ingente nivel de deuda pública, instalado ahora por encima del 1,1 billones de euros y el 98,9% del PIB.

Pese a que el Gobierno ha augurado, en el Plan de Estabilidad remitido recientemente a Bruselas, que ese pasivo bajará en cuatro años hasta el 92,5% del PIB, el volumen es aún tan brutal que habrá que dedicar, cada año, más de 30.000 millones de euros solo a abonar intereses.

Según el documento de 103 páginas que el Ministerio de Economía remitió a la Comisión a finales de abril, la partida presupuestaria dedicada a abonar intereses (por vencimientos y refinanciaciones, básicamente) equivaldrá este año al 2,8% del PIB, algo más de 32.171 millones de euros. Ese porcentaje irá suavizándose conforme pase el tiempo, y así, en 2020, último año de previsiones oficiales, se situará en el 2,6% del PIB.

Un coste público inmenso
Teniendo en cuenta los incrementos económicos previstos para los próximos ejercicios y, según cálculos efectuados por elEconomista, esos porcentajes harán inviable que la cantidad presupuestaria anual destinada al pago de intereses baje de 30.000 millones. Es más: tendrá muy difícil quedarse por debajo de los 32.000, porque pese a que la deuda, en porcentaje respecto al PIB, comience a ceder levemente, el volumen va a seguir por ahora incrementándose.
Además, y tras tres años de coqueteo con la deflación y tipos en mínimos históricos, Moncloa augura un repunte de los mismos por efecto del alza del IPC. Si el bono a 10 años cotiza levemente por encima del 1,5%, irá aumentando progresivamente hasta situarse cerca del 3% de aquí a cuatro años.

De esa manera, en este mismo ejercicio el Estado va a tener que endeudarse por 10.192 millones para hacer un préstamo al sistema de la Seguridad Social, que servirá para cubrir las pagas extraordinarias de los más de 9,4 millones de pensiones con los que cuenta el país ahora mismo.

El pasivo, por tanto, seguirá instalado por encima de los 1,1 billones al menos hasta 2019, y eso seguirá costándole muy caro al Tesoro español. El próximo año, y con un crecimiento previsto del 2,5%, los Presupuestos tendrán que habilitar una partida de 31.633 millones (2,7% del PIB según el propio Plan de Estabilidad), que a la sazón será la más baja de la legislatura.
Porque ya en 2019 la cantidad, de nuevo del 2,7% del PIB según los cálculos del gabinete que dirige el ministro Luis de Guindos, ascenderá de nuevo a 32.392 millones, y solo en 2020, cuando el Gobierno augura que el porcentaje de intereses baje al 2,6%, bajará de nuevo ligeramente de los 32.000 euros.

La partida presupuestaria dedicada a intereses de la deuda es la segunda más importante de los Presupuestos desde el año 2012.

Este año, por ejemplo, supera holgadamente a la tercera más jugosa, la de desempleo, pues van a ser utilizados más de 32.000 millones frente a los menos de 19.000 que se van a dedicar a abonar las prestaciones de paro.

Aún así, el compartimento más caro de las Cuentas públicas sigue siendo, de largo, el que atiende al pago de las pensiones, que este año precisamente va a dedicar en torno a los 120.000 millones para satisfacer las 12 pagas ordinarias y las dos extraordinarias de junio y septiembre.

Las cifras asustan:

con lo que debemos dedicar al pago de intereses a lo largo de esta legislatura podrían cubrirse las 14 pagas de los 9,4 millones de pensiones de todo un año, o pagarse las prestaciones de desempleo de entre seis o siete ejercicios, toda vez que la Autoridad Fiscal calcula que, pese a que se hayan consignado casi 19.000 millones para pagar el paro este año, la cantidad se situará levemente por encima de los 17.000 millones.

Hay quien es más optimista
De cualquiera de las maneras, ha sido la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) quien ha querido mandar un mensaje levemente positivo y de calma. Según su presidente, José Luis Escrivá, "hay un margen de ahorro de hasta cinco décimas" a lo largo de la legislatura, dos de ellas este mismo año. De cumplirse esos augurios, la factura final de intereses lograría rondar los 115.000 millones y ser levemente inferior a la de la anterior legislatura, cuando sobrepasó los 121.000 millones después de unos años 2014 y 2015 aciagos.
Lo cierto es que a lo largo de los últimos ejercicios, y por efecto de la caída de tipos de intereses, el Gobierno siempre ha tenido que emplear menos dinero del previsto para pagar el pasivo.
Ha sido así desde 2012, cuando Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), pronunció aquellas palabras mágicas de "hacer todo lo necesario" para salvar el euro con los consiguientes efectos en el mercado.[Segons ens han explicat els nostres banquers, "hacer todo lo necesario" per  a la salvació va consistir a que el BCE comprés Deute a un preu prou baix com per què els Bancs voltors hi poguessin competir!]

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